No deseches las cáscaras de naranja: combínalas con jengibre, un remedio verdaderamente potente
Las naranjas, con su color vibrante y su sabor agridulce, son un fruto delicioso que solemos disfrutar sobre todo en otoño e invierno. En esta época, están más disponibles en los mercados. Sin embargo, muchos de mis amigos y familiares ya se sienten cansados de comerlas. Lo que no saben es que las cáscaras que normalmente desechamos tienen múltiples usos y beneficios. Al descubrirlo, me sorprendí y entendí cuánto estaba desaprovechando. Por eso, he decidido compartir estos consejos contigo cuanto antes.
1. Preparar las cáscaras de naranja
Primero, pela la naranja y coloca las cáscaras en un bol grande. Agrega agua, ya que frutas y verduras suelen estar tratadas con pesticidas; un simple enjuague no elimina estos residuos. Añade una cucharada de sal y mezcla para disolverla. Deja las cáscaras en remojo unos 10 minutos. Aunque la sal ayuda a eliminar los pesticidas, no conviene dejarlas mucho tiempo para evitar que se reabsorban. Luego, enjuaga bien para eliminar cualquier suciedad y residuo. Además, la sal reduce el amargor de la piel.
2. Secar las cáscaras de naranja
Después de lavarlas, coloca las cáscaras boca abajo para que escurran rápidamente. Luego, córtalas en tiras finas con un cuchillo. Estas tiras se pueden deshidratar para aprovechar sus propiedades medicinales. En la medicina tradicional oriental, las cáscaras de naranja que tienen más de tres años son consideradas de gran valor, aunque para un uso común bastan las frescas bien secas.
3. Preparar el jengibre
Para esta preparación es preferible usar jengibre más maduro. Córtalo en láminas finas. Hay varios tipos de jengibre, unos más picantes que otros, elige según tu gusto. Una vez cortado, déjalo a un lado.
4. Tostar las cáscaras y el jengibre
Coloca una sartén a fuego fuerte y añade las cáscaras de naranja. Remueve con frecuencia para que no se amarguen. Este paso dura unos 10-11 minutos. Cuando las cáscaras hayan perdido gran parte de su agua, agrega el jengibre picado y continúa salteando a fuego medio. Es importante añadir el jengibre después de pelarlo, ya que contiene menos agua y podría quemarse si se incorpora antes. Fríe hasta que las cáscaras y el jengibre estén casi secos.
5. Conservación
Una vez tostados, deja enfriar antes de guardar en un frasco hermético. Para conservar mejor, asegúrate de que no queden restos de agua u aceite en la sartén. También puedes esterilizar el frasco con vapor para prolongar su duración. Esta mezcla puede conservarse hasta por seis meses.
6. Preparar la infusión
Para disfrutar de una bebida relajante, toma una pequeña cantidad de la mezcla de cáscaras y jengibre. Añade una cucharada de azúcar moreno o al gusto y vierte agua hirviendo encima. Remueve bien hasta que la bebida esté caliente y lista para tomar. Esta infusión es ideal en invierno, ya que calefacciona el cuerpo y ayuda a prevenir resfriados. Las cáscaras de naranja actúan como sedantes para la tos y expectorantes, mientras que el jengibre y el azúcar de caña aportan calor corporal.
Conclusión
Esta bebida a base de cáscara de naranja y jengibre no solo es deliciosa, sino que también aporta numerosos beneficios para la salud. Su sabor suave y agradable la hace apta para toda la familia, incluidos los niños. Si te ha gustado esta receta, compártela con tus seres queridos y suscríbete para recibir más consejos culinarios y de bienestar.
