No desperdicies más: reutiliza este recurso para tus plantas en balcón y jardín
Un método inteligente para cuidar tus plantas
¿Por qué tirar algo cuando puede tener una segunda vida? Descubre esta técnica práctica y ecológica para mejorar el cuidado de las plantas en tu balcón y jardín. Reutilizar es fundamental, especialmente en tiempos donde el cuidado ambiental es más necesario que nunca.
Los desechos contaminan nuestro entorno, pero existen elementos con múltiples utilidades, como las semillas de ciertas frutas. Los expertos ahora aprovechan estas semillas para crear un abono natural y nutritivo para las plantas. Sus beneficios están reconocidos internacionalmente. Aquí te contamos por qué deberías probarlo y cómo aplicarlo en tus plantas.
Un abono natural para balcón y jardín
Existen muchos abonos naturales que no generan desperdicios. Por ejemplo, la palta (aguacate). Después de disfrutar la pulpa, la mayoría de las personas descartan el hueso, pero este es una fuente poderosa de nutrientes que puede revitalizar tus plantas.
Cómo aprovecharlo de manera efectiva
Los jardineros profesionales aconsejan conservar el hueso, limpiarlo bien y dejarlo secar. Luego, puedes triturarlo o rallarlo a mano. Así obtendrás una pasta rica en minerales y vitaminas, ideal para fortalecer la salud de tus plantas.
Esta pasta puede mezclarse directamente con la tierra o diluirse en agua para dejarla reposar toda la noche. Al filtrar la mezcla, obtendrás un tónico concentrado para tus plantas. Para potenciar su efecto, puedes añadir cáscaras de banana o restos de cebolla.
Ventajas del hueso de palta
¡Nunca tires un hueso de palta! Muchísimos jardineros lo guardan como un potenciador natural para sus plantas. Aunque habitualmente solo se consume la pulpa, el hueso contiene ácidos grasos, fitoesteroles y aminoácidos esenciales muy valiosos para la nutrición vegetal.
Para prepararlo, retira la cáscara exterior, deja que seque y luego ralla hasta obtener un abono cargado de vitaminas y minerales. Aunque las paltas no siempre son fáciles de encontrar, intenta comprar las maduras para aprovechar tanto la fruta como el hueso. Así, disfrutarás de un alimento nutritivo y, a la vez, un excelente fertilizante.
Antes de desechar cualquier material natural, consulta con un jardinero de confianza, quien podrá ofrecerte alternativas sostenibles y amigables con el medio ambiente.
