¡No tires ese geranio! Convierte un esqueje en un arbusto lleno de flores
¿Tienes un geranio deslucido que parece estar en sus últimos días? Espera, no lo deseches. Ese tallo triste puede ser tu oportunidad para obtener un arbusto floreciente completamente nuevo. Con solo un esqueje, unos cuidados básicos y un poco de paciencia, puedes multiplicar tus pelargonios sin gastar dinero y disfrutar de color durante toda la temporada.
¿Por qué propagar geranios a partir de esquejes?
Seamos sinceros: comprar plantas puede ser costoso. Pero los geranios son de los más fáciles de reproducir por esquejes. No solo ahorras dinero, sino que también le das una segunda vida a una planta desmejorada. Además, la propagación asegura un clon exacto del ejemplar original, ideal si tienes una planta que florece continuamente o con un color especial.
¿Cuándo es el mejor momento para tomar esquejes de geranio?
La primavera tardía y el inicio del verano son ideales, aunque los geranios son bastante resistentes. Mientras la planta esté sana y creciendo activamente, puedes hacerlo. Solo evita épocas de calor o frío extremos. Un día templado y luminoso es perfecto para esta tarea.
Qué necesitas
- Una planta de geranio saludable
- Tijeras limpias y afiladas o podadoras
- Macetas pequeñas con agujeros de drenaje
- Sustrato bien drenado (mezcla para cactus o perlita funciona bien)
- Hormona de enraizamiento (opcional, pero útil)
- Una bolsa plástica transparente o cúpula para crear humedad
Paso a paso: cómo convertir un esqueje en un geranio frondoso
1. Corta un tallo saludable
Elige un tallo sin flores de 10 a 15 cm de largo con al menos 2 o 3 nudos. Evita tallos leñosos o viejos. Haz el corte justo debajo de un nudo, pues ahí se formarán las raíces.
2. Quita las hojas inferiores
Retira las hojas del tercio inferior del esqueje para evitar que queden en contacto con la tierra y se pudran. Si hay botones florales, elimínalos también, ya que consumen energía que debe destinarse al enraizamiento.
3. Aplica hormona de enraizamiento (opcional)
No es esencial, pero sumergir el extremo en hormona puede acelerar el proceso, especialmente si eres principiante o quieres mejores resultados.
4. Planta el esqueje
Llena una maceta pequeña con el sustrato elegido y humedécelo ligeramente. Haz un agujero con un lápiz o palito, inserta suavemente el esqueje y aprieta la tierra a su alrededor. Riega con cuidado.
5. Crea un mini invernadero
Cubre la maceta con una bolsa plástica transparente para mantener la humedad, evitando que toque las hojas. Usa palillos para sostener la bolsa si es necesario. Coloca la maceta en un lugar con luz indirecta y brillante, pero sin sol directo.
6. Espera y observa
En 2 a 3 semanas deberías ver nuevos brotes o sentir resistencia al tocar suavemente el esqueje, señal de que las raíces están formándose. Entonces, retira la cubierta plástica.
Cómo lograr un geranio frondoso a partir de un solo esqueje
El secreto está en el pinzado.
Cuando el esqueje tenga varias hojas, pellizca la punta de crecimiento. Esto fomenta que la planta ramifique en lugar de alargarse y volverse desgarbada. Cada vez que pinzas, salen dos nuevos brotes. Repitiendo este proceso tendrás un arbusto compacto y rebosante de flores en poco tiempo.
Consejos para que tu nuevo geranio prospere
- Sol: una vez arraigado, expón tu planta al sol pleno para mejores flores, al menos 6 horas diarias.
- Riego: deja que la tierra se seque ligeramente entre riegos. Los geranios no toleran el exceso de humedad.
- Fertilización: aplica un fertilizante líquido equilibrado cada 2 o 3 semanas para favorecer la floración.
- Resguardo en invierno: si vives en zonas frías, mete tu planta al interior antes de las heladas.
Errores comunes que debes evitar
- Riego excesivo: el agua en abundancia puede causar pudrición. Mantén el sustrato apenas húmedo, sobre todo durante el enraizamiento.
- Falta de luz: la falta de iluminación provoca que el esqueje se alargue sin enraizar o simplemente falle.
- Uso de tallos viejos y leñosos: los esquejes enraízan mejor si son de crecimiento fresco y verde.
Reflexiones finales: un esqueje, infinitas posibilidades
No desperdicies esos geranios cansados. Con un corte rápido y un poco de dedicación, transformarás lo que parecía basura de jardín en un tesoro lleno de vida y color. Pronto tendrás más plantas que macetas, y quizás algunas para regalar.
¿Listo para multiplicar tu jardín?
Prueba este método con esquejes de geranio y observa cómo tu espacio se llena de color rápidamente. Es sencillo, gratificante y completamente adictivo.
