Moho en la casa, ¿dónde se origina? Revisa todos estos puntos que siempre ignoras

¿Dónde se forma el moho en casa? Revisa estas zonas que siempre pasas por alto

¿Cómo aparece el moho en el hogar?

El moho es un problema común en muchos hogares, que puede causar daños materiales y también afectar la salud.

Este hongo crece en ambientes húmedos y con poca ventilación, donde la humedad y las esporas se multiplican. Una de las principales causas de la aparición de moho es la acumulación de humedad por filtraciones en techos, tuberías o paredes. Si estos desperfectos no se reparan a tiempo, crean las condiciones ideales para que el moho prospere.

Las zonas más susceptibles en una casa son el baño, la cocina y el sótano, debido a la frecuente presencia de humedad. Las esquinas de duchas y bañeras, las juntas entre azulejos y las áreas alrededor de los lavabos son puntos habituales donde se forma el moho. En la cocina, las superficies cercanas al fregadero, lavavajillas o frigorífico también pueden acumular humedad que favorece su crecimiento. Los sótanos, al estar bajo tierra, suelen estar expuestos a problemas de humedad y condensación, creando un ambiente propicio para el moho.

Cómo eliminar el moho con remedios naturales

La presencia de moho en casa es molesta y perjudicial para la salud. Afortunadamente, existen varios remedios naturales que ayudan a eliminarlo sin recurrir a productos químicos agresivos.

  • Bicarbonato de sodio: Es un remedio muy efectivo y común para eliminar el moho. Mezcla bicarbonato con agua hasta obtener una pasta. Aplica esta mezcla sobre el moho, deja actuar unos minutos, luego frota con un cepillo o un paño y enjuaga con agua.
  • Vinagre blanco: Otro aliado potente contra el moho. Llena un pulverizador con vinagre blanco sin diluir y rocía directamente sobre las zonas afectadas. Deja actuar unos minutos, frota y limpia con un paño. Además de eliminar el moho, neutraliza los olores desagradables.
  • Jugo de limón: Un remedio natural para quitar el moho de las superficies. Aplica jugo de limón directamente y deja actuar unos minutos. Después, frota con un cepillo o un paño y aclara con agua.
  • Aceite de árbol de té: Reconocido por sus propiedades antimicóticas. Añade unas gotas de aceite de árbol de té en un pulverizador con agua. Rocía la solución sobre el moho, deja actuar algunos minutos, frota y enjuaga con agua.