Fertilizante casero de gelatina para plantas de interior que sorprende
Para que las plantas en macetas crezcan sanas en casa, es fundamental mantener una correcta hidratación, temperatura adecuada y recibir suficiente luz solar. Otro factor clave es proporcionarles los nutrientes necesarios mediante la fertilización. Sin embargo, los fertilizantes comerciales suelen ser costosos. Por suerte, existe una solución natural, económica y ecológica: el fertilizante casero a base de gelatina.
¿Por qué usar gelatina como fertilizante?
La gelatina es rica en nitrógeno, un nutriente esencial para las plantas de interior. Este elemento promueve el desarrollo de raíces fuertes y acelera el crecimiento. Aunque los fertilizantes comprados incluyen nitrógeno, suelen contener aditivos químicos innecesarios. Al preparar tu propio fertilizante de gelatina, ahorras dinero y brindas un alimento natural y eficaz para tus plantas.
La gelatina proviene del colágeno animal y destaca por su alto contenido en nitrógeno. Este nutriente vital puede agotarse rápidamente en el sustrato, manifestándose en síntomas como hojas amarillentas, crecimiento lento o floraciones débiles. Incorporar un fertilizante de gelatina cubre estas deficiencias y favorece un desarrollo robusto.
Cómo preparar el fertilizante de gelatina
La elaboración es sencilla y rápida. Solo necesitas:
- 1 paquete de gelatina en polvo
- 250 ml de agua caliente
- 750 ml de agua fría
Disuelve una cucharada de gelatina en el agua caliente y mézclala en una botella de plástico junto con el agua fría. Agita bien para que se integren los ingredientes por completo. Usa la solución para regar tus plantas hasta dos veces al mes.
Plantas recomendadas para este fertilizante
Este fertilizante casero es ideal para ficus, sansevierias, spathiphyllum, así como para hierbas y verduras de hojas verdes como col rizada, lechuga, apio y espinaca.
Beneficios del fertilizante casero de gelatina
Incluir este método en tu rutina de cuidado no solo mejora el crecimiento vegetal, sino que también es una práctica amigable con el medio ambiente. Así, contribuyes a un enfoque más sostenible y responsable en la jardinería de interior.
