

Planchar es una tarea tediosa para muchas personas. Sin embargo, puedes agilizar mucho las tareas domésticas y además conseguir mejores resultados.

A algunos les encanta, otros lo odian: planchar. Al fin y al cabo, mucha gente dedica mucho tiempo a ello, con resultados mediocres. Porque algunas prendas tienen una forma que parece como si nunca quisieran ser planchadas. Y tan pronto como se da la vuelta a la camisa o blusa para planchar el otro lado, vuelven a aparecer arrugas en las zonas recién planchadas.
Pero a partir de ahora ya no habrá más tirones de pelo: este ingenioso truco no sólo acelera el trabajo, sino que el resultado es también mucho más atractivo.
Nunca lo habrías pensado: El truco del papel de aluminio para planchar
En cuanto llegue el momento de planchar de nuevo, deberás meter la mano en el armario de la casa y sacar el rollo de papel de aluminio. Arranque un trozo y colóquelo debajo de la prenda a planchar. ¡Enciende la plancha y listo, como siempre!
Pero ¿por qué papel de aluminio? El material almacena el calor y lo refleja hacia la parte posterior de la ropa, de modo que puedes planchar desde ambos lados con un solo movimiento de la mano. Esto no sólo ahorra trabajo, sino también dinero porque se utiliza menos energía.
Para evitar que el papel de aluminio se deslice constantemente, también puedes envolver toda la tabla de planchar con él, o simplemente fijar el papel de aluminio debajo de la funda de la tabla de planchar. Entonces no tienes que buscar el papel cada vez porque puedes dejarlo allí. Sin embargo, de vez en cuando conviene comprobar si sigue intacto y sustituirlo si es necesario.
