Malvas: Un Tesoro Natural Más Allá de la Mala Hierba
Usos y beneficios para la salud de la Malva común (Malva neglecta)
La malva común es mucho más que una planta considerada mala hierba; sus propiedades curativas son sorprendentes.
1. Mejora la digestión
Su textura gelatinosa es muy beneficiosa para el sistema digestivo. Posee un efecto calmante que alivia irritaciones estomacales, siendo útil en casos de gastritis, síndrome del intestino irritable y acidez. Preparar un té con sus hojas y flores crea una película protectora en la mucosa digestiva, facilitando la recuperación y aliviando las molestias.
2. Alivio de problemas respiratorios
Gracias a sus propiedades mucolíticas, ayuda a mejorar la salud respiratoria. Puede aliviar síntomas de resfriados, bronquitis y dolores de garganta al calmar las mucosas irritadas y facilitar la expulsión de mucosidad. Ya sea en infusión o jarabe, es eficaz para reducir la tos.
3. Efecto antiinflamatorio
Su acción antiinflamatoria es útil para reducir hinchazón y dolor en enfermedades como artritis y dolores musculares. Aplicar cataplasmas con sus hojas o beber té puede mitigar inflamaciones tanto internas como externas.
4. Refuerzo del sistema inmunológico
Es rica en antioxidantes que fortalecen las defensas del organismo, protegiéndolo contra el estrés oxidativo y ayudando a combatir infecciones. Su contenido en vitaminas A y C, además de minerales como hierro y magnesio, potencia estas propiedades.
5. Salud de las vías urinarias
Tradicionalmente se usa para cuidar el sistema urinario, pues actúa como diurético, facilitando la eliminación de toxinas y reduciendo el riesgo de infecciones urinarias. Sus efectos calmantes también alivian molestias asociadas a la inflamación de estas vías.
6. Cuidado de la piel
Más allá de su uso interno, la malva es valorada por sus beneficios para la piel. Su alto contenido de mucílago hidrata y calma irritaciones, eccemas y dermatitis. Aplicada tópicamente acelera la cicatrización de heridas, picaduras y quemaduras, además de prevenir infecciones.
7. Rica en antioxidantes
Contiene compuestos que combaten los radicales libres, favoreciendo la salud general. Su poder antioxidante ayuda a regular la presión arterial y a disminuir el colesterol, contribuyendo a la salud cardiovascular.
8. Uso culinario
La malva no solo tiene beneficios medicinales, también es comestible y nutritiva. Sus hojas, tallos y flores pueden añadirse a ensaladas, sopas y guisos, aportando sabor y múltiples ventajas para la salud.
Beneficios de la Malva alta (Malva sylvestris)
1. Propiedades antiinflamatorias
Reconocida por su potente acción antiinflamatoria, la malva alta es un remedio eficaz para diversas dolencias. Los flavonoides y otros compuestos de sus hojas y flores reducen inflamaciones y alivian dolores, siendo útil en afecciones de garganta, trastornos digestivos e irritaciones mucosas.
2. Alivio de enfermedades respiratorias
Su efecto mucolítico la convierte en un aliado para las vías respiratorias. Infusiones y jarabes preparados con esta malva pueden reducir la tos, descongestionar y calmar afecciones como resfriados, bronquitis y hasta asma.
3. Cuidado y cicatrización de la piel
El elevado contenido de mucílago favorece no solo el sistema digestivo, sino también la piel. Aplicaciones tópicas aceleran la cicatrización, disminuyen inflamaciones causadas por eccemas o dermatitis y alivian picaduras y quemaduras. Por sus propiedades emolientes, es ideal en cremas hidratantes.
4. Poder antioxidante
Sus antioxidantes protegen frente al estrés oxidativo y el daño celular, fortaleciendo el sistema inmunitario y mejorando la salud general. Consumir preparaciones de esta planta contribuye a una mejor defensa contra el envejecimiento y diversas enfermedades.
5. Beneficios digestivos
Al igual que la malva común, protege y calma el sistema digestivo. Los mucílagos recubren las mucosas estomacales y intestinales, aliviando problemas como gastritis y úlceras, y mejorando el proceso digestivo en general.
6. Apoyo para la salud urinaria
Sus propiedades diuréticas promueven la producción y el flujo de orina, favoreciendo la depuración del organismo. Resulta especialmente beneficiosa en la prevención y el tratamiento de infecciones urinarias y para evitar la formación de cálculos renales.
Es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de incorporar Malva sylvestris en la rutina, sobre todo si se padecen enfermedades o se usan otros medicamentos.
Aprovecha al máximo los beneficios de Malva neglecta y Malva sylvestris
Cómo preparar infusiones y decocciones
El té es una forma popular de aprovechar ambas variedades de malva. Para una infusión terapéutica, incorpora 1 a 2 cucharaditas de hojas o flores secas en agua hirviendo y déjalas reposar entre 10 y 15 minutos. Este método extrae los mucílagos y aceites esenciales, ideales para aliviar problemas digestivos y respiratorios.
Para un preparado más concentrado, los decocciones son ideales. Coloca un puñado de hojas frescas o secas en un recipiente, vierte agua hirviendo y deja reposar toda la noche. Al día siguiente cuela el líquido. Este infusionado se puede usar para lavar la piel o como base para cremas caseras.
Preparación de cataplasmas para uso tópico
Los cataplasmas son efectivos para aplicar directamente sobre la piel y calmar irritaciones o ayudar a la cicatrización. Tritura hojas frescas de malva hasta formar una pasta y aplícala en la zona afectada, asegurándola con un vendaje. Es especialmente útil para tratar eccemas, quemaduras leves y picaduras de insectos.
Conservación y almacenamiento
Para conservar las propiedades de la malva, lo más común es secar hojas y flores. Extiéndelas en una sola capa sobre un tendedero, en un lugar cálido y ventilado, sin que les dé el sol directo. Una vez secas, guárdalas en recipientes herméticos, en un lugar fresco y oscuro para preservar sus cualidades medicinales.
Advertencia
Aunque la malva común y la malva alta se han usado tradicionalmente por sus beneficios para la salud, este artículo no reemplaza el consejo médico profesional. Consulta siempre con un especialista antes de iniciar cualquier tratamiento a base de hierbas, especialmente si estás embarazada, en periodo de lactancia o bajo medicación.
