Los pececillos de plata en casa desaparecerán al instante con el antiguo método del corte

Pesciolini d’argento en casa: cómo eliminarlos con un método natural

Características y curiosidades del pez plateado

El Lepisma Saccharina, conocido como pez plateado, es un insecto común en las casas. Aunque es inofensivo, su apariencia desagradable hace que muchos busquen eliminarlo. Se asemeja a un pequeño gusano con patas y antenas largas, y se alimenta de azúcares y almidones. Le atraen materiales como la madera, el papel, el algodón e incluso la cola de los objetos.

Estos insectos detestan la luz natural y las lámparas, por lo que prefieren esconderse en lugares oscuros y protegidos, como cajones o rincones poco visibles. En el hogar se sienten atraídos por la humedad y las zonas ricas en almidones y azúcares, especialmente en baños. Aunque no son peligrosos, pueden causar molestias.

Son muy resistentes y pueden sobrevivir largos períodos sin alimento. Se los encuentra mordisqueando ropa o madera con residuos de azúcar, anidando en sótanos o áreas húmedas, e incluso dentro de cuadros o bibliotecas. Su color predominante es plateado con reflejos azulados. Aunque no son peces, su forma de moverse recuerda a los movimientos de estos animales marinos, con cuerpos alargados cubiertos de pequeñas escamas, patas y antenas que usan para detectar alimento o amenazas.

Para alejarlos de tu hogar, opta por remedios naturales que no dañen a estos insectos, como el método de la tarrina, que permite liberarlos en la naturaleza sin hacerles daño.

Método natural de la tarrina para mantener alejados a los pesciolini

Hay varios remedios naturales para evitar la presencia de estos pequeños insectos. Entre ellos, las hojas de laurel y el bicarbonato de sodio resultan muy efectivos para ahuyentarlos sin usar productos tóxicos.

El método de la tarrina consiste en mezclar una cucharada de bicarbonato de sodio con una cucharada de azúcar hasta formar una mezcla homogénea.

  • Esparce este compuesto en las áreas donde suelen aparecer los insectos.
  • El azúcar actúa como cebo, ya que les atrae mucho.
  • El bicarbonato de sodio atrapa a los insectos, facilitando su recogida con un pedazo de cartón.
  • Luego, puedes liberarlos afuera, donde no regresarán porque el olor y la textura del bicarbonato los ahuyentan.