Los mejores floristas lo saben: tu orquídea lucirá más hermosa con este sencillo gesto
Si tu orquídea ya no florece, no la deseches. Aquí te contamos cómo estimular su floración nuevamente.
La orquídea es una planta imprescindible en nuestros interiores. Frecuentemente regaladas, estas plantas son muy valoradas, pero requieren ciertos conocimientos y cuidados específicos para mantener sus flores año tras año. Esto puede frustrar a muchos amantes de la jardinería. Sin embargo, un gesto simple, ejecutado en el momento adecuado, puede hacer que tu orquídea luzca flores aún más bonitas en la próxima temporada.
Cuidar una orquídea no se limita solo a regarla, abonar o elegir un buen macetero, consejos que suelen repetirse con frecuencia. Los expertos jardineros y floristas de la red Interflora comparten contigo un truco extra que marca la diferencia: la poda de la orquídea. Este pequeño “lifting” es clave para revitalizar la planta y ayudarla a pasar el invierno sin problemas.
¿Cuándo y cómo podar tu orquídea para que siga floreciendo?
Para asegurarte de que tu orquídea continúe produciendo flores hermosas, debes podarla justo después de que las flores hayan caído. Si lo haces correctamente, la planta seguirá creciendo y floreciendo durante muchos años.
Un buen indicio para determinar el momento oportuno es observar cuándo se caen las flores. Este es el signo claro para realizar la poda, que generalmente ocurre en otoño. Deja los tallos sanos durante algunos días o semanas y observa la aparición de nuevos brotes. Cuando aparezcan, ya puedes proceder con la poda.
A continuación, te proporcionamos las instrucciones para llevar a cabo esta tarea con éxito.
