Los 10 mejores vegetales para cultivar en macetas
El cultivo en macetas ofrece muchas ventajas. Actualmente, en el mercado hay una amplia variedad de recipientes eficientes para elegir: macetas de barro, macetas de plástico con reserva de agua y tubo de ventilación, jardineras elevadas de madera, bolsas de geotextil tipo Smart Pot, entre otros. La elección dependerá del espacio disponible, el presupuesto y el tipo de cultivo que quieras realizar. Entre los vegetales más adecuados para macetas están los frutos como tomates, pimientos y berenjenas, así como cultivos de crecimiento rápido como guisantes y lechugas. Descubre estas opciones ideales para plantar en balcones o pequeños espacios con buena exposición solar.
Tomates (Solanum lycopersicum)
Cultivar tomates en macetas es sencillo y muy gratificante. La mayoría se desarrolla mejor en macetas grandes, de unos 60 litros, y necesitan soporte, ya sea con tutores, estructuras en espiral o jaulas para tomates. Estos soportes evitan que los frutos pesados doblen o rompan los tallos. Los tomates son sensibles al frío, por lo que no conviene plantarlos demasiado pronto. Acostumbra las plantas poco a poco al exterior antes de trasplantarlas. Al plantar, entierra la mitad del tallo en un ángulo de 45 grados. Aunque parezca extraño, las raíces crecerán a lo largo del tallo enterrado, lo que favorecerá su desarrollo y producción. Además, la planta se enderezará sola rápidamente.
Guisantes (Pisum sativum)
Los guisantes se pueden sembrar a principios de primavera y también en verano cuando baja la temperatura. Hay tres tipos principales: guisantes para desgranar, guisantes tipo sugar snap y guisantes de nieve. Son ideales para cultivos sucesivos, ya que enriquecen el suelo con nitrógeno. La mayoría requieren algún tipo de soporte. Siembra en primavera y, cuando acabe su ciclo, retíralos y planta otro cultivo en el mismo recipiente para aprovechar el fertilizante natural que dejan en la tierra. Los guisantes son perfectos para que los niños se inicien en la jardinería, crecen rápido y son fáciles de cuidar.
Papas (Solanum tuberosum)
Las papas recién cosechadas tienen un sabor mucho más intenso que las compradas. Cultivarlas en macetas requiere bastante tierra y riego, pero vale totalmente la pena. Además, los recipientes protegen mejores contra hongos y enfermedades como el mildiu, que suelen propagarse más en tierra abierta.
Calabazas de verano e invierno (Cucurbita)
La calabaza de verano es muy productiva, especialmente cuando se recolectan jóvenes, lo que las hace tiernas y sin semillas. La producción será continua durante toda la temporada si se cosechan regularmente. La mayoría son arbustivas y necesitan espacio; una maceta de unos 60 cm de diámetro y al menos 30 cm de profundidad es ideal. Asegúrate de que tenga un buen drenaje.
Las calabazas de invierno se cosechan en otoño. Para cultivarlas en macetas, usa recipientes de al menos 30 litros con varios orificios para el drenaje. Son plantas de porte rastrero o enredaderas, que puedes dejar en el suelo o hacer crecer verticalmente sobre estructuras como vallas o enrejados para ahorrar espacio y evitar que asfixien a otras plantas.
Lechugas y ensaladas verdes (Lactuca sativa)
Las lechugas y otras ensaladas crecen rápido en macetas. Cultivarlas en contenedores facilita el control de malezas y plagas frente a la siembra en tierra. La mayoría se cultiva en primavera, aunque hay variedades resistentes al calor estival. Puedes prolongar la cosecha cambiando la maceta a un lugar más fresco y sombreado cuando sube la temperatura. La lechuga no requiere tanta luz solar como otros vegetales. Hay mezclas muy buenas de variedades y mesclun específicas para huertos en macetas, que además lucen muy atractivas.
Pimientos dulces y picantes (Capsicum annuum)
Los pimientos, tanto dulces como picantes, tienen un aspecto muy decorativo, especialmente los de colores naranja y violeta en macetas. Prosperan en jardineras grandes con buena exposición solar, drenaje eficiente y riego regular. Evita que la tierra esté seca o demasiado húmeda. Un gran beneficio de cultivarlos en macetas es que puedes mover las plantas dentro de casa si hay varias tormentas consecutivas. Los pimientos varían en forma, tamaño y color, y su picante puede ir de suave a muy intenso.
Pepinos (Cucumis sativus)
Los pepinos crecen rápido y son perfectos para macetas. Prefieren recipientes grandes de plástico o cerámica que mantengan la humedad. Cultivarlos en macetas es excelente para darles el calor que necesitan, ya que el suelo en maceta se calienta más rápido que en tierra. Hay dos tipos principales: pepinos arbustivos y trepadores. Puedes elegir variedades para encurtidos o para ensaladas, ambas aptas para cultivo en macetas. Los trepadores requieren soporte, como un enrejado o jaula.
Rábanos (Raphanus sativus)
Los rábanos crecen en un mes desde la siembra hasta la cosecha. No necesitan mucho espacio y pueden cultivarse en macetas de 10 a 15 cm de profundidad. Se desarrollan bien con calor moderado, pero se pueden refrescar fácilmente ubicándolos a la sombra o regándolos más. Existen muchas variedades con diferentes sabores y aspecto. Tanto las hojas como las vainas son comestibles.
Rúcula (Eruca vesicaria)
Las hojas de rúcula tienen un sabor picante delicioso y sus flores comestibles aportan un toque dulce y decorativo. No requieren macetas grandes; una de 20 cm de diámetro y 20 cm de profundidad es suficiente. Otra ventaja es poder moverlas para evitar el sol fuerte de la tarde, ya que prefieren unas seis horas de sol directo al día, idealmente por la mañana. A la rúcula le gusta un sol suave para evitar que se queme.
Berenjenas (Solanum melongena)
La berenjena no solo es un excelente alimento sino que también puede ser una planta ornamental. Algunas variedades pueden ser muy densas y pesadas, por lo que no se recomiendan para macetas. Usa recipientes grandes para soportar su desarrollo arbustivo. Las macetas esmaltadas son preferibles si son de cerámica, ya que retienen la humedad por más tiempo, beneficiando a la planta.
