Lo que debes hacer para tener una orquídea saludable: evita estos errores comunes
La importancia de una buena calidad del aire para las orquídeas
Las orquídeas son plantas delicadas que necesitan un ambiente con humedad y ventilación adecuadas para prosperar. Lo ideal es mantener una humedad relativa entre el 40 % y el 75 %. En climas secos, puede ser necesario utilizar un higrómetro para medir la humedad y un humidificador para mantenerla estable. Además, una circulación de aire suave ayuda a prevenir hongos y bacterias perjudiciales, que suelen manifestarse con manchas en las hojas o daños en las raíces.
Cómo elegir el fertilizante adecuado
A diferencia de las plantas comunes de interior que prosperan con fertilizantes equilibrados como 10-10-10 o 20-20-20, las orquídeas requieren fórmulas específicas. Es importante evitar aquellos que contengan amoníaco o nitrógeno en forma de urea. Lo mejor es optar por fertilizantes con nitratos, que facilitan la absorción de micronutrientes esenciales como el calcio y el magnesio. Los productos etiquetados como “sin urea” son ideales porque cubren las necesidades nutricionales particulares de las orquídeas. También hay que controlar el nivel de magnesio, ya que su déficit puede provocar el amarillamiento de las hojas.
La luz necesaria según el tipo de orquídea
Las orquídeas necesitan luz indirecta para crecer bien, aunque la intensidad requerida varía según la especie. Algunas se adaptan a ambientes con poca luz o sombra moderada, mientras que otras necesitan una luz brillante pero nunca directa. Lo más frecuente es colocarlas cerca de una ventana orientada al sureste para garantizar la cantidad adecuada de luz, asegurándose de que no reciban sol directo. Además, estas plantas se benefician de oscuridad total durante la noche y de una ligera disminución de la temperatura para favorecer la floración.
La elección del macetero correcto
Las raíces de las orquídeas tienen características especiales que les permiten absorber humedad y nutrientes del aire. Por eso, suelen venderse en macetas de plástico transparente, que permiten que la luz llegue a las raíces aéreas y epífitas. Usar un macetero opaco o de color oscuro puede afectar negativamente el desarrollo radicular y la salud general de la planta.
Evitar estos errores y crear las condiciones adecuadas asegurará que tus orquídeas crezcan sanas, vibrantes y florezcan año tras año.
