Limpia las persianas de esta manera para eliminar el polvo fácilmente

Limpia tus persianas fácilmente para eliminar el polvo

Persianas llenas de polvo: un problema común

Las persianas cubiertas de polvo son una molestia habitual en cualquier hogar. No basta con limpiar solo la superficie, ya que la suciedad se acumula tanto por dentro como por fuera. Por un lado, el polvo se deposita en las ranuras; por otro, los cambios climáticos, la contaminación y la suciedad de la calle afectan constantemente el exterior. Por eso, los expertos en limpieza ofrecen consejos prácticos para mantener estas piezas esenciales en perfecto estado.

¿Cómo eliminar el polvo de las persianas enrollables?

Antes de iniciar una limpieza profunda, los profesionales recomiendan un paso preliminar para facilitar el trabajo: tomar un cepillo de cerdas duras y resistentes, limpio, y pasarlo entre las ranuras de la persiana. Luego, se debe recorrer toda la superficie con el cepillo.

Esta primera etapa es fundamental para eliminar la mayor cantidad de polvo, evitando que al aplicar el agua se forme una mezcla turbia y oscura que dificulte la limpieza.

Una vez hecho esto, se puede continuar con el lavado adecuado según el material de la persiana.

Tipo de persianas y método de limpieza

El procedimiento para limpiar persianas varía según el material de fabricación. No es recomendable usar el mismo producto o remedio natural en persianas de acero que en las de madera, pues podríamos dañarlas.

Después de eliminar cuidadosamente el polvo, es importante adaptar la limpieza al tipo de material:

Persianas de madera

Las persianas de madera son delicadas y requieren un cuidado especial. Los ingredientes recomendados son bicarbonato de sodio y jabón de Marsella. En caso de suciedad incrustada, puede usarse una mezcla de ambos.

Para prepararla, llena un cubo con agua caliente y añade una cucharada de jabón y otra de bicarbonato. Mezcla bien y limpia con una esponja suave, desengrasando toda la superficie con delicadeza.

Persianas de aluminio

El aluminio es uno de los materiales más comunes en persianas, gracias a su resistencia y fácil mantenimiento. Para limpiar persianas de aluminio, se recomienda usar vinagre blanco, que elimina las incrustaciones rápidamente.

Para su uso, vierte un vaso de vinagre blanco en un cubo con agua caliente y añade un poco de jugo de limón ecológico para potenciar la acción.

Empapa una esponja suave y pasa por toda la superficie, enjuagando y secando finalmente con un paño de microfibra.