Limonada de limón y menta: la bebida refrescante que te encantará
Cuando suben las temperaturas, nada mejor que un gran vaso de limonada bien fría para refrescarse. Entre todas las variantes posibles, la limonada de limón con menta es un clásico infalible. Su sabor acidulado, herbal y revitalizante conquista por su sencillez y frescura natural.
Ideal para un almuerzo en terraza, un picnic, un brunch o simplemente para hidratarse de forma saludable, esta bebida cumple con creces. Además, es fácil de personalizar, sin colorantes ni conservantes, y mucho más sabrosa que las bebidas industriales.
Ingredientes (para 1 litro)
- 3 a 4 limones amarillos (preferiblemente ecológicos)
- Un manojo de menta fresca
- 1 litro de agua (natural o con gas, según tu gusto)
- 4 a 6 cucharadas de azúcar, miel o sirope de agave (al gusto)
- Algunos cubitos de hielo
- (Opcional) ralladura de limón para intensificar el aroma
Preparación paso a paso
1. Prepara los limones
- Lava bien los limones.
- Si quieres un aroma más intenso, ralla un poco de la piel.
- Exprime el jugo; deberías obtener unos 150 ml aproximadamente.
2. Prepara la menta
- Enjuaga y seca con cuidado las hojas de menta.
- Reserva algunas hojas enteras para decorar.
- Pica el resto o aplástalas ligeramente con el dorso de una cuchara para liberar los aceites esenciales.
3. Mezcla los ingredientes
- En una jarra grande, combina el jugo de limón, el azúcar (o miel) y el agua.
- Agrega la menta picada.
- Remueve bien hasta que el azúcar se disuelva.
4. Deja infusionar
- Mete la jarra en el refrigerador al menos 1 hora para que los sabores se mezclen.
- Justo antes de servir, añade los cubitos de hielo y las hojas de menta enteras.
Consejos y variantes
- Con agua con gas: Para una versión burbujeante, añade el agua con gas justo antes de servir.
- Versión detox: Añade rodajas de pepino o jengibre fresco.
- Limonada rosa: Sustituye parte del zumo de limón por jugo de frambuesa o fresa.
- Limonada marroquí: Licúa todo con un poco de azúcar glas y sirve muy fría con la menta bien infusionada.
Beneficios
Esta bebida no solo es deliciosa, sino que también:
- Hidrata eficazmente.
- Es rica en vitamina C.
- Mejora la digestión gracias a la menta.
- No contiene conservantes ni aromas artificiales.
Perfecta para grandes y pequeños.
Conservación
- La limonada se conserva hasta 48 horas en el frigorífico, bien tapada.
- Es mejor añadir los cubitos de hielo y el agua con gas (si se usa) en el momento de servir para mantener su intensidad.
Idea para servir
Sírvela en vasos altos con:
- Rodajas de limón
- Cubitos de hielo transparentes
- Una pajilla de papel y una hoja de menta para decorar
Una presentación elegante, natural e irresistible.
La limonada de limón y menta es mucho más que una bebida: es un pequeño ritual de frescura y placer en cada sorbo. Fácil de preparar, económica, sana y adaptable, pronto se convertirá en tu favorita para el verano… y quizás todo el año.
