Lengua de suegra, si ya tiene hojas amarillas, puedes solucionarlo inmediatamente haciendo esto

Lengua de suegra: cómo solucionar las hojas amarillas de inmediato

¿Por qué se amarillean las hojas de la lengua de suegra?

Si las hojas de tu lengua de suegra están amarillas y temes que la planta se muera, no te preocupes. Aún hay solución para que esta planta decorativa y resistente siga luciendo saludable. Veamos qué cuidados necesita para mantenerse vigorosa y evitar que sus hojas se pongan amarillas.

Características y cuidados básicos de la Sansevieria o lengua de suegra

La Sansevieria, conocida popularmente como lengua de suegra, destaca por sus hojas largas y sinuosas que recuerdan a lenguas. Es una planta ideal para interiores, ya que resiste bien las altas temperaturas, pero no tolera el frío. No requiere demasiados cuidados, solo algunos ajustes sencillos que garantizan su buen desarrollo.

La aparición de hojas amarillas es un problema frecuente, por lo que a continuación veremos cómo prevenirlo y qué hacer para revertirlo.

Limpieza de hojas amarillas

Una de las causas principales de las hojas amarillas puede ser la presencia de insectos o plagas. También puede deberse a una insuficiente exposición a la luz o simplemente a que las hojas estén sucias.

Para solucionarlo, prepara una mezcla de agua y jabón de Marsella y limpia las hojas con un algodón humedecido. Así eliminarás los parásitos y la suciedad, y devolverás el brillo a la planta.

Repite esta limpieza una vez a la semana o cada quince días para mantener la planta saludable.

No excedas el riego

El exceso de agua es otra causa común del amarillamiento. En épocas de calor, suele ocurrir que regamos más para ayudar a la planta, pero esto puede dañarla.

Si notas que el sustrato está demasiado húmedo, suspende el riego y deja que la tierra se seque del todo antes de volver a regar. Evita que quede agua estancada en el plato, ya que puede pudrir las raíces y causar la muerte de la planta.

Una buena práctica es regar solo cuando el sustrato esté seco al tacto.

Protege la planta del viento y corrientes de aire

La lengua de suegra es muy sensible a las corrientes de aire, las cuales pueden provocar que sus hojas se pongan amarillas. Si la tienes en el exterior, traslada la planta a un lugar resguardado cuando haya viento o corrientes fuertes.

Esta planta prefiere ambientes estables y protegidos, por lo que mantenerla a salvo del frío y las corrientes es fundamental para su salud.

Transplanta y fertiliza para estimular su crecimiento

La Sansevieria necesita espacio suficiente para que sus raíces crezcan sin problemas. Si las hojas amarillean, puede ser señal de que el macetero está demasiado pequeño y limita su desarrollo.

Transplanta la planta cada dos años, preferiblemente en primavera, para asegurar que tenga espacio adecuado. Además, la fertilización es clave para evitar problemas de nutrición que afecten la coloración de las hojas.

Contrario a lo que se cree, las plantas suculentas como la lengua de suegra sí necesitan nutrientes. Utiliza un fertilizante equilibrado con potasio, fósforo y nitrógeno para mantener sus hojas verdes y fuertes.

También puedes emplear abonos naturales, como el café molido, que aporta los nutrientes necesarios para un crecimiento exuberante.