Leña en la estufa o chimenea: dura toda la vida y ahorra dinero

Leña para calentar en el horno o chimenea: dura mucho y ahorra dinero

Existe un tipo de madera que nos permite ahorrar dinero y se puede utilizar a largo plazo. Aquí podrás descubrir cuáles son.

En unas semanas, el calor que parece no querer abandonar nuestro país dará paso a la bajada de temperaturas y a las nuevas perturbaciones que marcarán la llegada del invierno.

Esta temporada será una de las más frías registradas, según algunos meteorólogos, ya que el calor que hemos tenido, uno de los más largos en 222 años, será reemplazado por un frío polar.

Calentar leña: cómo ahorrar dinero

Por ello, todos intentamos buscar un método para afrontar la temporada invernal con la ayuda de fuentes de calor que nos protejan del frío y las heladas.

Pero este año todo parece ser más complicado de lo habitual ya que la crisis energética no nos permite utilizar nuestros electrodomésticos con normalidad debido al coste de la luz y el gas.

Últimamente, el tema del aumento de las facturas de la luz ha asustado a muchos italianos, aunque se rumorea que esto durará sólo unos meses y que a principios de 2023 las cosas mejorarán y el miedo a las facturas elevadas se convertirá en un viejo recuerdo.

Sin embargo, muchas personas buscan soluciones diferentes para no sorprenderse con el próximo proyecto de ley. Además de apretarse el cinturón y, para aquellos que califican, solicitar bonos del gobierno, muchos han encontrado formas de ahorrar.

Uno de estos métodos implica el uso de placas termostáticas o papel de aluminio detrás de los calentadores. Estos retienen el calor y lo liberan a la habitación incluso cuando nuestra calefacción está apagada.

Para ahorrar energía, el Parlamento Europeo ha establecido criterios para el uso de calefactores tanto de uso público como privado, que no deben superar un determinado límite de temperatura.

la mejor eleccion

Cuando se trata de calentar con leña, existen soluciones para ahorrar y conseguir que se pueda utilizar varias veces, gaste menos y sea más eficiente.

Para que el suministro invernal de leña sea suficiente para nuestra chimenea, lo mejor es elegir una variedad que no sea verde y no tenga humedad, ya que esto podría causar problemas con la iluminación y no calentaría el ambiente.

El calor, de hecho, no se liberaría al ambiente sino que tendería a secar el combustible y por tanto su eficacia sería en vano y tendríamos que utilizar más de lo necesario.

Además, debes evitar comprar madera procesada o quemar marcos de ventanas viejos o maderas que tengas en tu hogar, ya que estas pueden contener solventes y podrían liberar sustancias tóxicas a las personas y al medio ambiente.

Por tanto, lo mejor es elegir un tipo de madera que haya estado almacenada durante al menos 18 meses, secada durante casi un año y medio y que tenga un diámetro de tronco superior a 30 cm.

De esta forma se puede cortar el tronco en dos, lo que resulta en una mejor combustión y favorece el almacenamiento y un buen tiempo de combustión al encenderlo con un calor que se libera a todo el ambiente.

De esta forma la cantidad de leña a comprar será menor y se podrá utilizar durante todo el invierno para tener la calefacción adecuada para el próximo invierno que parece estar a la vuelta de la esquina y que podría sorprendernos con fuertes nevadas.