Leche en las plantas, todos la echan al jardín. El truco de los agricultores es realmente extraordinario

Leche para las plantas: El truco extraordinario que usan los agricultores

¡Bienvenidos de nuevo, amantes de la jardinería! Tal vez no sepan que la leche (especialmente la de vaca), aplicada correctamente a las plantas, puede convertirse en un aliado sorprendente.

Gracias a sus nutrientes, la leche favorece el crecimiento y la salud de todo tipo de plantas, ya sean de jardín, frutales o de interior.

A continuación, descubriremos por qué deberías usarla en tu jardín.

Leche en las plantas: Un truco realmente sorprendente de los agricultores

Fertiliza tus plantas

La leche puede funcionar como un excelente fertilizante líquido. Basta con añadirla a la mezcla de fertilizantes orgánicos que uses. Un dato importante: la leche pasada de fecha puede ser utilizada sin problema.

Desinfecta y limpia tus herramientas

Si tus herramientas no están bien limpias, pueden transmitir parásitos y enfermedades a las plantas. El proceso es sencillo: impregna un algodón en leche y pásalo por las herramientas después de usarlas. Así estarán desinfectadas y listas para usarse sin riesgos.

Fertilizante natural extraordinario

La leche es un aporte natural inmejorable para tus plantas. Mezcla 80% de agua con 20% de leche en tu regadera y riega las plantas con esta mezcla. Hazlo una vez al mes, máximo dos veces, para evitar exceso.

Funciona como fungicida y protege contra plagas

La leche tiene propiedades antibacterianas y antifúngicas. Además, protege contra moscas blancas, ácaros rojos y pulgones. En resumen, es una defensa natural para tus plantas.

Si tienes plantas ya afectadas por hongos, prepara esta mezcla:

  • 20 gramos de bicarbonato de sodio
  • 1 litro de agua
  • ¼ de litro de leche

Agita bien la mezcla para disolver el bicarbonato y pulveriza las áreas más oscuras de la planta una vez por semana.

Para prevenir hongos, mezcla 1 litro de leche con 10 litros de agua y rocía tallos y hojas. Realiza este proceso una vez al mes y evita regar la planta durante 24 horas después de aplicarlo.

Mejora el pH del suelo

Cuando una planta necesita un suelo más alcalino, la leche es ideal. El calcio que contiene ayuda a disminuir la acidez del terreno. Solo tienes que disolver una cucharada de leche en polvo en un litro de leche y verter la mezcla en la tierra.

Limpia las hojas

Las hojas acumulan polvo diariamente, lo que obstruye sus poros y dificulta su respiración. Humedece un paño con agua y limpia las hojas suavemente. Así podrás disfrutar de hojas brillantes y saludables.

Ya no hay excusas, ¡manos a la obra!