Cómo conseguir zanahorias grandes, tiernas, jugosas y dulces: 3 nutrientes clave para una cosecha excelente
Para obtener una cosecha abundante de zanahorias grandes, tiernas, jugosas y dulces, es fundamental aplicar tres tipos de nutrientes esenciales. Aunque prepares bien el suelo, riegues adecuadamente y mantengas las plantas a tiempo, el crecimiento óptimo y el sabor de las zanahorias dependen en gran medida de una fertilización específica.
Lo primero es evitar el enfoque genérico en la fertilización de todas las hortalizas. Las zanahorias tienen preferencias particulares y, por ejemplo, no responden bien a un exceso de materia orgánica. El uso desmesurado de abonos orgánicos como consuelda, humus o estiércol fresco puede perjudicar el sabor y provocar raíces irregulares o peludas.
1. Potasio para un desarrollo firme y dulce
Entre junio y julio, las zanahorias necesitan un aporte extra de potasio. Una fuente natural y económica es la ceniza de madera. Puedes esparcirla directamente sobre la tierra y luego regar, o preparar una infusión para el riego. Si no dispones de ceniza, un fertilizante a base de sulfato de potasio, dosificando una cucharada rasa por cada cubo de agua, también es efectivo.
2. Fósforo para mejorar sabor y conservación
Dos o tres semanas después del potasio, es fundamental añadir fósforo. Este mineral aumenta la dulzura, jugosidad y densidad de las zanahorias, además de ayudar a que se conserven mejor. El superfosfato es un fertilizante adecuado para esta función; debe diluirse según indicaciones y aplicarse en los bancales, sobre todo en pleno verano, cuando el calor es más intenso.
3. Boro para la salud y sabor óptimos
Las zanahorias requieren boro para mantener su salud general y potenciar su sabor. El ácido bórico en polvo, que se puede conseguir en farmacias, es una fuente eficaz. Disuelve una bolsita en un cubo de agua para preparar una solución que se puede rociar sobre las hojas. Es importante respetar la dosis recomendada para evitar quemaduras y deformaciones foliares. Aplica la solución solo en días nublados o por la noche para minimizar riesgos.
Siguiendo estas sencillas pautas de alimentación, cualquier jardinero podrá asegurar una cosecha abundante de zanahorias dulces y sabrosas sin complicaciones.
