Orquídeas: cómo plantarlas para que crezcan rápido y sin pudrirse
Para que tus orquídeas crezcan sanas y sin riesgo de pudrición, sigue este método exclusivo. Aunque son plantas delicadas, prosperan si las plantas de forma adecuada, permitiéndoles florecer durante todo el año. Descubre aquí su secreto mejor guardado.
Cuidados esenciales para las raíces de las orquídeas
Las orquídeas necesitan atención especial por la naturaleza delicada de sus raíces, que se pudren si no se manejan correctamente.
Para evitar esto, comienza por preparar un recipiente reciclado: toma una botella de plástico de 5 litros, quítale la tapa y haz una gran abertura cuadrada para colocar la planta.
Haz agujeros de drenaje en la base con un cuchillo pequeño. También puedes perforar la tapa para pasar un hilo o un gancho, lo cual te permitirá suspender la orquídea en un balcón o colgador.
Preparación de la planta y solución natural
Saca con cuidado la orquídea de su maceta, elimina la tierra vieja y recorta las raíces dañadas. Luego, mezcla 500 ml de agua con dos dientes de ajo machacados y filtra esta solución.
Con un algodón empapado en este líquido, limpia las hojas de la orquídea para aprovechar las propiedades antifúngicas y desinfectantes del ajo.
Después, sumerge las raíces de la planta en esta solución durante 15 minutos.
Montaje del sustrato y cuidado continuo
Consigue corteza de pino en un vivero, ideal para el sustrato de la orquídea. Coloca pequeños trozos de esponja en el fondo de la botella para mejorar el drenaje, luego añade una capa de corteza de pino.
Introduce la orquídea con las raíces húmedas en esta mezcla y cúbrelas con más corteza. Riega con la solución de ajo para mantener la protección contra hongos.
Este tratamiento debe repetirse cada dos semanas para asegurar que la orquídea florezca con vigor y mantenga raíces fuertes durante todo el año.
Esta técnica, sencilla pero cuidadosa, garantiza un crecimiento saludable y prolongado para estas plantas tan especiales.
