¿Por qué se ponen amarillas las hojas de tu hosta? Causas y soluciones
Las hostas son plantas muy apreciadas por su follaje verde y frondoso, y su facilidad para crecer en zonas sombreadas. Sin embargo, cuando sus hojas empiezan a amarillear, es una señal de alerta. Ya sea una planta aislada o todo el parterre el que parece decaído, las hostas están indicándote que algo no va bien.
La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, las causas son sencillas de corregir si sabes qué buscar.
Aquí te explicamos las razones más comunes por las que las hojas de tu hosta pueden amarillear y cómo recuperarlas.
1. Exceso de luz solar (sí, incluso en variedades “tolerantes al sol”)
Aunque algunas hostas toleran algo de sol, la mayoría prefieren sitios con sombra. La exposición directa al sol, especialmente el intenso de la tarde, puede causar que las hojas se vuelvan amarillas, se quemen o desarrollen bordes secos y crujientes.
Qué hacer:
- Traslada la planta a un lugar más sombreado si es posible.
- Aplica una capa de acolchado para mantener frescas las raíces.
- Genera sombra con arbustos cercanos o un parasol de jardín.
2. Falta de riego o estrés por sequía
A las hostas les encanta la humedad. Si no reciben suficiente agua, las hojas suelen amarillear empezando por las puntas hacia el interior. Esto es frecuente en meses calurosos o cuando el suelo se seca demasiado.
Qué hacer:
- Riega abundantemente, aproximadamente una pulgada (2.5 cm) por semana, sobre todo en períodos secos.
- Asegúrate de que el agua penetre bien; un riego superficial no basta.
- Usa mantillo de compost o corteza para conservar la humedad.
3. Riego excesivo o drenaje deficiente
Curiosamente, demasiado agua también perjudica. Si las raíces permanecen en tierra encharcada, pueden pudrirse, y las hojas amarillas son a menudo la primera señal.
Qué hacer:
- Verifica el drenaje: si el agua se acumula tras llover, mejora el suelo compactado o instala bancales elevados.
- Riega solo cuando la capa superior del suelo esté seca al tacto.
- En macetas, asegúrate de que tienen orificios de drenaje adecuados.
4. Deficiencia de nutrientes (especialmente nitrógeno)
Las hojas amarillas, sobre todo las más viejas en la base, pueden indicar falta de nitrógeno. Las hostas necesitan un aporte equilibrado de nutrientes para mantener su follaje lleno y verde.
Qué hacer:
- Fertiliza en primavera con un abono equilibrado (por ejemplo, 10-10-10 o 20-20-20).
- Para una opción natural, emplea té de compost o emulsión de pescado.
- No sobrefertilices para evitar quemaduras en las raíces.
5. Plagas como babosas, nematodos o gorgojos
Las babosas son grandes fanáticas de las hostas, al igual que otros insectos que roen las raíces, como los gorgojos o los nematodos microscópicos. Si el amarillamiento va acompañado de agujeros, bordes marrones o crecimiento atrasado, probablemente haya plagas.
Qué hacer:
- Esparce tierra de diatomeas o cáscaras de huevo trituradas para ahuyentar babosas.
- Usa trampas de cerveza o cebos específicos en casos graves.
- Para gorgojos o nematodos, emplea nematodos beneficiosos o cambia la planta a un suelo diferente.
6. Envejecimiento natural de las hojas
En ocasiones, las hojas amarillentas solo están maduras. Las hostas eliminan sus hojas más viejas durante la temporada para concentrar energía en el crecimiento nuevo.
Qué hacer:
- Poda suavemente las hojas amarillas desde la base.
- Presta atención a la salud general de la planta; si el nuevo follaje está bien, no hay motivo para preocuparse.
7. Enfermedades como manchas foliares o pudrición de raíces
Si el amarillamiento viene acompañado de manchas marrones, marchitez o tallos blandos, puede tratarse de una enfermedad. Las infecciones fúngicas y la pudrición prosperan en ambientes muy húmedos y con plantas muy juntas.
Qué hacer:
- Retira las hojas afectadas y desinfecta las tijeras de poda.
- Mejora la ventilación aclarando las plantas demasiado juntas.
- Aplica aceite de neem o fungicidas suaves si es necesario.
Consejo extra: revisa si hay estrés por trasplante
Si has trasplantado o dividido tu hosta recientemente, el amarillamiento puede ser temporal por el estrés del trasplante.
Qué hacer:
- Ten paciencia; la mayoría de las hostas se recuperan.
- Riega habitualmente y evita fertilizar hasta que veas brotes nuevos.
Mantén tus hostas verdes y saludables
Las hojas amarillas en las hostas no tienen por qué ser un problema grave. Con un poco de investigación y las correcciones adecuadas, tu jardín volverá a lucir espectacular en poco tiempo.
Lista rápida para solucionar el amarillamiento en hostas:
- Controla la exposición solar
- Riega profundamente pero sin encharcar
- Fertiliza con nutrientes equilibrados
- Vigila plagas y enfermedades
- Poda las hojas viejas periódicamente
Tus hostas te lo agradecerán con un crecimiento sano, vigoroso y abundante durante toda la temporada.
