No tires nunca el dentífrico usado: cómo aprovecharlo al máximo
Por lo general, compramos dentífrico para mantener una adecuada higiene bucal, usando el cepillo varias veces al día. Pero lo que muchos desconocen es que el dentífrico tiene múltiples usos en el hogar más allá del cuidado dental.
Este producto versátil puede ayudarte a resolver distintos problemas domésticos, especialmente para la limpieza. A continuación, te mostramos cómo aprovechar hasta la última gota de tu dentífrico y darle una segunda vida.
Cómo evitar desperdiciar el dentífrico
No tires el envase cuando esté casi vacío. Para sacarle el máximo provecho, solo necesitas dos palillos largos, dos hisopos de algodón y un par de ligas. Une dos palillos con una liga en un extremo, luego coloca el tubo casi vacío entre ambos.
Fija el otro extremo del tubo con una segunda liga. Ahora, deslizando los palillos hacia la tapa, podrás extraer todo el dentífrico restante sin desperdiciar nada.
Aun así, pequeñas cantidades quedarán atrapadas en el tubo. Entonces, corta tiras de plástico de unos 2 centímetros, abre una pequeña ranura en ellas y úsalas para limpiar distintas superficies.
Otras formas de reutilizar el dentífrico
Utiliza siempre las tiras de tubo abiertas para las siguientes aplicaciones:
- Tapas de ollas: Pasa la tira por los bordes, tanto interiores como exteriores, para eliminar suciedad acumulada. Esto también ayuda a que el vidrio brille y elimina malos olores.
- Suela de zapatos: La mayoría de las suelas blancas se ensucian rápido. Frota una tira con dentífrico y luego limpia con un paño húmedo para devolverles su aspecto original.
- Plancha: Pasa dentífrico en una tira por la base para eliminar depósitos de cal. Usa un cepillo de dientes viejo para remover restos y termina con un paño húmedo.
- Manchas en paredes: Especialmente en paredes blancas, frota suavemente la mancha con una tira de dentífrico, sin rayar la pintura. Luego, limpia con un paño humedecido en agua tibia.
