El secreto para que tu orquídea florezca y crezca con fuerza: el truco natural que usan hasta los viveros
Cómo cuidar orquídeas exuberantes
Las orquídeas, con más de 25,000 especies, solían ser plantas exclusivas para unos pocos, pero hoy en día son habituales en muchos hogares por su capacidad de adaptación. Con algunos cuidados básicos, es posible disfrutar de una floración constante y duradera.
Consejos esenciales para el cuidado de tus orquídeas
Antes de descubrir el método natural que utilizan los viveros, es importante conocer algunas pautas básicas para asegurar que tu orquídea prospere. Estas plantas necesitan un ambiente estable, sin grandes cambios de temperatura ni luz solar directa, ya que esto puede dañar sus hojas y flores. Evita ponerlas cerca de ventanas o radiadores que se abran con frecuencia.
El riego adecuado consiste en sumergir la orquídea en un recipiente con agua durante unos 30 minutos, permitiendo que absorba la humedad necesaria. Esta práctica ayuda a mantener la hidratación sin exceso de agua.
El secreto para una orquídea saludable y con floración abundante
Más allá de controlar temperatura y riego, la clave para que la orquídea crezca fuerte y florezca por más tiempo está en una fertilización casera muy efectiva.
Fertilizante natural con cáscaras de nuez
Las cáscaras de nuez contienen nutrientes beneficiosos que estimulan el crecimiento de la orquídea y contribuyen a reparar daños en sus tejidos. Además, mejoran el drenaje del sustrato, similar a la función del arcilla expandida.
A continuación, te explicamos cómo preparar este fertilizante casero:
- Coloca las cáscaras de unas veinte nueces en una cacerola.
- Cubre con un litro de agua y lleva a ebullición.
- Deja hervir a fuego lento durante 20 minutos y tapa la olla para que se liberen los nutrientes de las cáscaras.
- Después de enfriar, cuela el líquido para separar las cáscaras del agua.
- Diluye este líquido oscuro con agua en una proporción de una parte de la solución por dos partes de agua.
Tu fertilizante natural para orquídeas está listo para usar. Riega la base de la planta evitando mojar las hojas. Los nutrientes que aportan las cáscaras —fibras, aminoácidos, alcaloides, ácidos orgánicos y proteínas— enriquecerán el sustrato y mejorarán la salud y belleza de tu orquídea.
