La mayoría no conoce este truco para cultivar lavanda a partir de esquejes

El truco que pocos conocen para propagar lavanda por esquejes

Si te encanta el aroma relajante y las delicadas flores moradas de la lavanda, no estás solo. Lo que muchos no saben es que puedes reproducir muchas plantas sin comprar más plantines. El secreto está en un método muy sencillo con esquejes que incluso los principiantes pueden lograr.

Te explicamos cómo convertir una sola planta de lavanda en un pequeño ejército de plantas fragantes usando solo tijeras, tierra y un poco de paciencia.

¿Por qué propagar lavanda por esquejes?

Antes de ver cómo se hace, aquí te contamos por qué vale la pena probar este método:

  • Es gratis: una planta puede darte decenas de nuevas. No hace falta volver al vivero.
  • Es más rápido que sembrar semillas: las semillas tardan meses y suelen ser caprichosas. Los esquejes echan raíces en semanas.
  • Obtienes una copia exacta: la planta nueva será idéntica a la madre — mismo color, aroma y forma de crecimiento.
  • Muy gratificante: ver cómo un tallo pequeño se convierte en una planta próspera es pura satisfacción para el jardinero.

Materiales que necesitas

Lo mejor es que probablemente ya tienes casi todo en casa:

  • Una planta de lavanda sana y madura
  • Tijeras afiladas o podadoras
  • Maceta pequeña o bandeja de cultivo
  • Sustrato bien drenado (puede ser mezcla de perlita y turba)
  • Opcional: hormona de enraizamiento
  • Bolsa plástica transparente o domo para humedad
  • Atomizador con agua

Pasos para propagar lavanda por esquejes

1. Corta en el momento adecuado

Lo ideal es tomar los esquejes en primavera o principios de verano, cuando la planta está en crecimiento activo. Busca tallos tiernos y verdes, que aún no sean leñosos.

  • Corta un tallo de 10 a 15 cm justo debajo de un nudo (donde salen las hojas).
  • Escoge tallos sin flores para mejores resultados, ya que las flores consumen energía.

2. Quita las hojas inferiores

Retira cuidadosamente las hojas de la parte baja del esqueje, que es donde saldrán las raíces. Hazlo con cuidado para no dañar el tallo.

3. (Opcional) Usa hormona de enraizamiento

No es imprescindible, pero ayuda a que los esquejes echen raíces más rápido. Simplemente sumerge la base del tallo en polvo o gel y sacude el exceso.

4. Planta en suelo húmedo

Llena una maceta pequeña con tierra húmeda y bien drenada. Inserta el esqueje enterrando al menos 5 cm y aprieta suavemente la tierra para que quede firme y en posición vertical.

5. Crea un mini invernadero

Cubre la maceta con una bolsa plástica transparente o coloca un domo para mantener la humedad. Esto crea el ambiente ideal para que las raíces crezcan.

  • Asegúrate de que la bolsa no toque el esqueje.
  • Coloca la maceta en un lugar con luz indirecta y brillante, nunca al sol directo.

6. Humedece y espera

Rocía ligeramente la tierra cada pocos días para mantenerla húmeda, pero sin encharcar. En unas 3 o 4 semanas deberías ver que las raíces comienzan a formarse. Para comprobarlo, tira suavemente del esqueje: si ofrece resistencia, ha prendido.

¿Qué hacer una vez que enraízan?

  • Quita la bolsa plástica y deja que la planta se adapte a la humedad normal durante unos días.
  • Trasplántala a una maceta más grande o al jardín cuando esté fuerte.
  • Colócala en un lugar soleado y riega con moderación, ya que la lavanda no tolera suelos encharcados.

Consejos extra para asegurar el éxito

  • No riegues en exceso: la lavanda prefiere el suelo seco y el exceso provoca pudrición de raíces.
  • Utiliza sustrato bien drenado: mezclas arenosas o para cactus funcionan muy bien.
  • Sé paciente: no todos los esquejes enraizarán. Empieza con varios para aumentar tus posibilidades.

Errores comunes que debes evitar

  • Usar tallos leñosos: enraizan más lento y suelen fallar.
  • Exceso de riego: puede causar moho y podredumbre.
  • Omitir la humedad: el aire seco hace que los esquejes se marchiten antes de enraizar.

Conclusión: Propagar lavanda es más fácil de lo que crees

Este método simple para multiplicar la lavanda pasa desapercibido para muchos jardineros. Ahora tienes la clave: solo necesitas unos esquejes, un poco de cuidado y en poco tiempo tu jardín o balcón estará lleno de lavandas perfumadas y amigas de las abejas, sin salir a comprar más plantas.

Así que coge las tijeras y empieza a cortar. Te sorprenderá lo sencillo que es convertir una sola planta de lavanda en un campo floreciente de color púrpura.