La mayoría de las personas colocan la orquídea en el lugar equivocado, por eso no florece

Por qué la mayoría coloca la orquídea en el lugar equivocado y no florece

Las plantas tropicales, como las orquídeas, requieren un cuidado constante y detallado. Si prestas atención a algunos detalles, tus orquídeas te lo agradecerán con una floración abundante y duradera.

¿Por qué tus orquídeas no florecen correctamente?

Para que tus orquídeas crezcan sanas y florezcan durante todo el año, es fundamental garantizar su bienestar. Evita situarlas cerca de una puerta o ventana que se abra frecuentemente, especialmente en invierno, ya que las corrientes de aire frío pueden perjudicarlas.

La ubicación es crucial: se recomienda colocar las orquídeas en una habitación con paredes blancas que reflejen la luz de manera adecuada.

Consejos para cuidar bien tus orquídeas

Para que las orquídeas se desarrollen en óptimas condiciones, debes crearles un entorno adecuado. Aquí tienes algunas recomendaciones esenciales.

Exposición

Evita que las orquídeas estén expuestas directamente al sol, ya que esto quema sus hojas. En interiores, filtra la luz solar mediante cortinas ligeras para protegerlas. Además, mantén las plantas alejadas de fuentes de calor como radiadores, ya que esto puede dañarlas gravemente.

Riego

Durante el invierno, reduce la frecuencia de riego, pues las necesidades de agua disminuyen en esta época. Riega tu orquídea dos veces al mes con agua de lluvia a temperatura ambiente, libre de caliza. Evita usar agua muy fría o caliente para no causar estrés hídrico. También puedes rociar las hojas con agua de vez en cuando para mantener la humedad.

Fertilización y trasplante

El trasplante es aconsejable en primavera, momento en que las orquídeas comienzan a florecer y dejan de formar nuevos brotes. Debes trasplantar solo si las raíces sobresalen del tiesto o si el sustrato está deteriorado. Además, elimina las flores marchitas para estimular nuevos brotes.

En otoño, las nuevas varas necesitan un aporte diario de fertilizante aplicado en forma de pulverización sobre hojas y raíces. En invierno, fertiliza una vez al mes y limpia el polvo de las hojas con una esponja húmeda.

Siguiendo estos cuidados, tus orquídeas crecerán sanas y te regalarán floraciones espectaculares.