Elimina las malas hierbas rápido con este remedio no químico que limpia todo en minutos
Con la llegada del buen tiempo, nuestro interés por el cuidado del jardín aumenta notablemente. Sin embargo, para muchos amantes de las plantas y profesionales del cultivo, las malas hierbas se convierten en un problema diario.
Estas plantas no solo resultan molestas y estropean la apariencia de nuestras flores y parterres, sino que también compiten por el suelo y los nutrientes que necesitan nuestras plantas para crecer sanas.
Está claro que las malas hierbas se pueden erradicar con productos químicos, pero estos pueden dañar irreversiblemente la tierra de nuestro jardín.
¿Cómo eliminar las malas hierbas sin dañar el suelo?
Los remedios naturales pueden ser la solución más efectiva y segura para controlar las malas hierbas sin perjudicar el sustrato.
Existen tres tipos de tratamientos caseros que podemos aplicar con total tranquilidad y que ofrecen buenos resultados.
Remedios naturales para eliminar las malas hierbas
Descubre a continuación los mejores tratamientos naturales para acabar con las malas hierbas de forma eficiente:
- Sal y vinagre
Esta mezcla es un herbicida potente y 100 % natural. Mezcla 2 cucharadas de vinagre (puede ser de manzana, vino o alcohol) con una cucharadita colmada de sal en una botella. Añade medio litro de agua caliente y agita hasta que la sal se disuelva. Luego, vierte la mezcla sobre las malas hierbas. El vinagre las debilita y la sal modifica el pH del suelo, dificultando su crecimiento. - Zumo de limón
Aplicar jugo de limón es muy sencillo y eficaz. Solo hay que verterlo directamente sobre las malas hierbas, pues la acidez del limón provocará que las hojas se quemen en poco tiempo. - Azúcar
El azúcar también es un aliado especial contra las malas hierbas. Espolvorea una capa de al menos un centímetro y medio sobre las raíces. En poco tiempo, notarás que las plantas se secan y marchitan. - Bicarbonato de sodio
Para usar el bicarbonato tienes dos opciones: disolver un vaso de bicarbonato en un litro de agua y regar la zona afectada o aplicar el bicarbonato directamente sobre las malas hierbas. Ambas técnicas funcionan bien para debilitarlas.
Elige el método que mejor se adapte a tus necesidades y empieza a disfrutar de un jardín libre de malas hierbas, sin recurrir a químicos.
¡Éxito en tu trabajo de jardinería!
