El amaranto: mucho más que una planta invasiva, un verdadero tesoro
El amaranto es comúnmente considerado una hierba invasora no deseada en los jardines. Sin embargo, desde hace siglos diversas culturas lo valoran como una planta nutritiva con múltiples beneficios para la salud. Rico en vitaminas esenciales, minerales y antioxidantes, el amaranto es una planta versátil que se puede consumir de varias formas. En este artículo te presentamos 13 beneficios para la salud y consejos para incorporarlo en tu rutina diaria.
1. Rico en nutrientes
El amaranto es una fuente energética que aporta una amplia variedad de vitaminas y minerales indispensables para mantener la salud. Destacan especialmente las vitaminas A, C y K, fundamentales para el sistema inmunológico, la salud de la piel y la coagulación sanguínea. También aporta cantidades considerables de calcio, hierro, potasio y magnesio.
- Preparación: las hojas se pueden cocinar como las espinacas o añadir frescas a ensaladas para un aporte extra de nutrientes. Los granos pueden molerse para obtener harina que se utiliza en repostería.
2. Excelente fuente de proteínas
Una de las cualidades más destacadas del amaranto es su alto contenido proteico, especialmente en sus semillas. A diferencia de muchas fuentes vegetales, contiene los nueve aminoácidos esenciales, lo que lo convierte en una proteína completa, vital para la reparación muscular y el buen funcionamiento del organismo.
- Cómo utilizarlo: añade semillas de amaranto a batidos, espolvoréalas sobre yogur o incorpóralas a sopas y guisos para aumentar el contenido de proteínas.
3. Favorece la digestión
Gracias a su riqueza en fibra, el amaranto promueve una digestión saludable aumentando el volumen de las heces y facilitando el tránsito intestinal. Su consumo regular ayuda a prevenir el estreñimiento, reduce el riesgo de problemas gastrointestinales y beneficia la flora intestinal.
- Preparación: incorpora las hojas en sopas y guisos o saltéalas con ajo y aceite de oliva para un acompañamiento alto en fibra.
4. Combate la anemia
Su alto contenido en hierro convierte al amaranto en un remedio natural eficaz para la anemia. El hierro es esencial para la producción de hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos responsable del transporte de oxígeno por el cuerpo. Consumir regularmente amaranto ayuda a prevenir y tratar la anemia, especialmente en quienes presentan déficit de hierro.
- Cómo prepararlo: cocina las hojas junto con una fuente de vitamina C, como limón o tomate, para mejorar la absorción del hierro.
5. Protege la salud cardiovascular
El potasio y el magnesio presentes en el amaranto juegan un papel clave en la regulación de la presión arterial y el mantenimiento de un corazón sano. El potasio equilibra los niveles de sodio para reducir la hipertensión, mientras que el magnesio ayuda a conservar un ritmo cardíaco estable.
- Uso recomendado: añade hojas de amaranto a batidos verdes o ensaladas para enriquecer tu dieta con estos minerales.
6. Fortalece los huesos
Por su buen contenido en calcio, el amaranto contribuye a fortalecer los huesos y prevenir enfermedades como la osteoporosis. El calcio es indispensable para mantener la densidad y resistencia ósea, especialmente a partir de cierta edad.
- Preparación: utiliza las hojas como verdura rica en calcio en sopas, guisos o salteados; también puedes licuarlas para añadirlas a batidos.
7. Ayuda a controlar el peso
Bajo en calorías pero nutritivo y rico en fibra, el amaranto es un aliado excelente para quienes buscan controlar su peso. La fibra ayuda a prolongar la sensación de saciedad y reduce antojos entre comidas, mientras que su densidad nutricional permite satisfacer las necesidades sin consumir calorías extras.
- Cómo usarlo: sirve las hojas en ensaladas o fritas como guarnición baja en calorías. Los granos se pueden preparar en forma de porridge proteico.
8. Fuente de antioxidantes
El amaranto contiene una gran cantidad de antioxidantes, como flavonoides y carotenoides, que protegen el cuerpo del daño generado por los radicales libres. Estos compuestos juegan un papel fundamental en la prevención de enfermedades crónicas, incluidas el cáncer, las enfermedades cardíacas y las degenerativas.
- Preparación: consume amaranto crudo en ensaladas o cocido ligeramente para preservar sus propiedades antioxidantes. Otra opción es preparar una tisana con amaranto.
9. Refuerza el sistema inmunológico
Gracias a su riqueza en vitamina C, un potente antioxidante, el amaranto fortalece las defensas naturales. La vitamina C estimula la producción de glóbulos blancos, necesarios para combatir infecciones y proteger el organismo.
- Consejo: añade hojas frescas a ensaladas y batidos o prepara una infusión con amaranto para potenciar el sistema inmunitario.
10. Ayuda a desintoxicar el organismo
Su combinación de fibra y antioxidantes hace del amaranto un excelente desintoxicante natural. Favorece la eliminación de toxinas, apoya la función hepática y contribuye a una digestión saludable, ayudando a mantener el cuerpo limpio y en óptimas condiciones.
- Cómo aprovecharlo: bebe infusiones de amaranto o añade las hojas a jugos verdes para potenciar la desintoxicación.
11. Reduce la inflamación
El amaranto posee propiedades antiinflamatorias que ayudan a mitigar la inflamación crónica, vinculada a diversas enfermedades como artritis, problemas cardiovasculares y diabetes. Los antioxidantes y flavonoides del amaranto son responsables de este efecto.
- Preparación recomendada: consume las hojas en sopas, guisos o tés para aprovechar sus beneficios antiinflamatorios naturales.
12. Favorece una piel saludable
Los antioxidantes y vitaminas del amaranto, especialmente la vitamina A, protegen la piel contra daños ambientales como la radiación UV y la contaminación. La vitamina A también favorece la renovación celular, manteniendo la piel joven y luminosa.
- Aplicación: las hojas pueden utilizarse tópicamente en forma de pasta para tratar irritaciones leves, o consumirse para mejorar la salud general de la piel.
13. Promueve la salud visual
El betacaroteno presente en el amaranto es precursor de la vitamina A, esencial para mantener una vista saludable. Su consumo regular ayuda a prevenir problemas visuales como la ceguera nocturna y la degeneración macular asociada a la edad.
- Instrucciones: incorpora hojas de amaranto en batidos, sopas o ensaladas para cuidar tu vista y proteger la salud ocular.
Cómo integrar el amaranto en tu dieta diaria
Conociendo ya sus múltiples beneficios, aquí te dejamos algunas ideas para incluir el amaranto en tu alimentación cotidiana:
Té de amaranto
- Ingredientes: hojas frescas o secas de amaranto, agua.
- Hierve las hojas en agua durante 5-10 minutos.
- Cuela y disfruta la infusión. Puedes añadir miel o limón para potenciar el sabor.
Ensalada de amaranto
- Utiliza hojas frescas de amaranto como base para la ensalada.
- Combínalas con otros vegetales como tomate, pepino y aguacate.
- Aliña con aceite de oliva, jugo de limón y un toque de sal para una ensalada nutritiva.
Salteado de amaranto
- Fríe las hojas con ajo, cebolla y aceite de oliva.
- Sazona con sal y pimienta al gusto.
- Sirve como acompañamiento de arroz o proteínas para una comida saludable y llena de nutrientes.
Porridge de harina de amaranto
- Tosta las semillas y muélelas hasta obtener harina.
- Prepara un porridge con esta harina, usando leche o agua, similar a la avena.
- Agrega miel, nueces o frutas para enriquecer su sabor y valor nutricional.
Batido de amaranto
- Mezcla hojas frescas de amaranto con frutas como plátanos, manzanas o frutos rojos.
- Utiliza leche vegetal o agua como base líquida.
- Disfruta de un batido cargado de vitaminas y minerales.
