Kit sucio y amarillento, el remedio para blanquearlo sin lavarlo en la lavadora

Cómo limpiar y blanquear prendas blancas amarillentas sin usar la lavadora

Errores comunes que oscurecen y amarillean las prendas blancas

No hay nada más frustrante que abrir el armario y descubrir que tu camiseta blanca favorita ha perdido su color original, tornándose grisácea o con manchas amarillas. Esto es habitual en la ropa blanca, pero no solo el paso del tiempo afecta su color, sino también diversas acciones durante el lavado o el uso diario que provocan ese cambio tonal.

Cuando una prenda blanca se usa y se lava frecuentemente, es normal que se torne grisácea. Las manchas amarillas, por su parte, suelen aparecer debido al sudor y al uso de desodorantes. Sin embargo, ambos problemas también pueden ser consecuencia de errores al lavar y cuidar la ropa blanca.

Un consejo esencial para cualquier prenda, sin importar su color, es siempre leer las instrucciones de la etiqueta antes del lavado. Aunque parezca obvio, muchas veces pasamos por alto esta recomendación, que es clave para cuidar y preservar las prendas.

Es sabido que es importante separar la ropa blanca de la de color, pero esta separación debería ser aún más estricta. No es recomendable mezclar ropa blanca con prendas de tonos claros, aunque no sean colores intensos. Tampoco es aconsejable lavar juntos tejidos diferentes, incluso si ambos son blancos, ya que cada fibra necesita un programa y temperatura específicos.

Si no hay manchas visibles, lo mejor es lavar con agua fría, porque el agua caliente puede dañar las fibras. En cuanto a detergentes y suavizantes, elige siempre productos diseñados para ropa blanca; de lo contrario, la ropa tenderá a amarillear tras el lavado.

La exposición al sol al secar es otro factor. Aunque puedes colgar la ropa blanca al aire libre, evita dejarla mucho tiempo bajo la luz directa del sol, ya que esto favorece que se ponga amarilla.

El ingrediente clave para devolver el blanco a tus prendas

Cuando las prendas ya están sucias y amarillentas, aún es posible solucionarlo sin recurrir a la lejía, que puede ser agresiva. Una excelente alternativa es el percarbonato de sodio.

Para usarlo, disuelve un medidor de percarbonato de sodio en una palangana con agua hervida.

Una vez que el producto esté bien disuelto, introduce las prendas y déjalas reposar hasta que el percarbonato actúe y blanquee la ropa.

Consejos para evitar manchas y amarillamiento en el día a día

El cuidado de la ropa blanca no termina al sacarla de la lavadora. También es importante seguir algunas pautas durante su uso para evitar que se manchen o amarilleen.

  • No apliques perfumes, colonias ni desodorantes en spray directamente sobre la ropa.
  • Espera a que las cremas corporales se absorban completamente antes de vestirte.
  • El desodorante es especialmente responsable de las manchas amarillas en las axilas.
  • Antes de guardar la ropa en el armario, verifica que no tenga manchas, ya que serán más difíciles de eliminar después.
  • No guardes la ropa blanca en bolsas o cajas de plástico, pues la humedad acumulada puede alterar su color.