Consigue que tus orquídeas florezcan espectacularmente con este sencillo truco
Optimiza el cuidado de tus orquídeas para floraciones abundantes
¿Tus orquídeas crecen con muchas raíces y hojas pero apenas florecen? La clave para una floración generosa está en cuidar ciertos detalles, especialmente la forma en que manejas su entorno.
Variación de temperatura: el secreto para una floración espectacular
Para estimular que tus orquídeas florezcan con fuerza, es fundamental recrear los cambios estacionales y variar la temperatura donde se encuentran. Las orquídeas se acostumbran demasiado a un ambiente estable, lo que puede limitar su capacidad para florecer.
Si tus plantas no han florecido a pesar de tener un follaje saludable, introducir un cambio en la temperatura puede ser el estímulo que necesitan. A continuación, te explicamos cómo hacerlo adecuadamente.
Cómo aplicar el cambio de temperatura para estimular la floración
Para fomentar la aparición de flores, expón tus orquídeas a temperaturas nocturnas más frescas, entre 12°C y 18°C, durante varias noches consecutivas. Este descenso respecto a la temperatura habitual del interior puede activar la formación de nuevas ramas florales.
Es muy importante no exponerlas a temperaturas inferiores a 10°C para evitar daños por frío.
Este procedimiento solo debe aplicarse a plantas sanas, ya que aquellas que estén estresadas o débiles podrían no reaccionar bien ni producir flores nuevas.
Cuándo y cómo ajustar la temperatura
El momento ideal para implementar esta técnica es a finales de septiembre. Tras ajustar las condiciones, puedes esperar la aparición de nuevas ramas florecidas en un plazo de dos meses.
Este método puede resultar en una abundancia floral que llenará de vida y color tus espacios interiores o exteriores.
Para lograrlo, mantén la temperatura baja durante cuatro noches y cinco días seguidos, evitando que las plantas estén expuestas al sol directo o al viento.
Siguiendo estos consejos, pronto disfrutarás de orquídeas vibrantes y rebosantes de flores.
