Inodoros limpios y relucientes sin lejía: este ingrediente es 5 veces más efectivo
Por qué limpiar el baño no tiene que ser una tortura
Limpiar el inodoro y el baño en general suele ser una tarea temida por muchos. La duda sobre cómo hacerlo bien para lograr un resultado perfecto, que transmita sensación de limpieza profunda y frescura por días, es común. Sin embargo, no es tan difícil conseguirlo. Solo requiere un poco de esfuerzo y usar los productos adecuados para obtener resultados satisfactorios rápidamente.
Aunque realices la limpieza con frecuencia, si usas productos inadecuados, las manchas de cal se quedan, aparecen marcas amarillentas y los malos olores no solo persisten, sino que se extienden al resto de la casa sin obstáculos.
La lejía no siempre es la mejor opción
Pocos saben que existen métodos realmente eficaces para limpiar el baño de forma definitiva y que pueden ofrecer resultados mejores que la lejía. A pesar de su potencia y agresividad, la lejía no siempre cumple lo que promete.
En ocasiones, la lejía no limpia, blanquea ni desinfecta como debería y, si se utiliza en superficies delicadas, puede dañarlas de forma irreversible. Por eso, recomendamos reducir su uso, sobre todo porque su empleo habitual puede afectar seriamente la salud.
Muchos sobrevaloran el poder de los productos con lejía, pensando que eliminan la suciedad con poco esfuerzo y en minutos. En realidad, estos detergentes no eliminan la cal, solo oscurecen temporalmente las manchas, que reaparecen más fuertes poco después.
Consejos para una limpieza eficaz del inodoro
Aquí te compartimos un truco natural que puedes preparar en casa con ingredientes comunes y obtendrás una limpieza que te sorprenderá por su efectividad.
La receta combina vinagre blanco y bicarbonato de sodio, dos elementos con propiedades quitamanchas, desodorizantes y blanqueantes impresionantes cuando se usan juntos.
Esta mezcla es ideal para el inodoro y también para limpiar el resto del baño: azulejos, lavamanos, bañera o ducha. El procedimiento es muy sencillo:
- Espolvorea bicarbonato dentro de la taza del inodoro y deja actuar unos minutos.
- Agrega vinagre, que reaccionará eliminando los depósitos de cal.
- Espera unos 15 minutos más.
- Frota con el cepillo y enjuaga bien con agua varias veces.
En pocos minutos, tu inodoro recuperará el brillo de cuando era nuevo. Si quedaran manchas persistentes, puedes aplicar un poco de jugo de limón, que además de limpiar profundamente, dejará un aroma natural agradable en el baño sin gastar nada extra.
Cómo mantener un aroma fresco en el baño con métodos caseros
Después de limpiar, para asegurar que el baño huela bien siempre, es importante prestar atención a la papelera, fuente habitual de malos olores difíciles de combatir.
La papelera debe enjuagarse todos los días con agua y vinagre blanco. Para neutralizar los olores, espolvorea dos cucharaditas de bicarbonato en el fondo; la polvo blanca actuará silenciosamente absorbiendo las molestias.
Usa aceites esenciales, vinagre y agua para eliminar malos olores
Otra solución casera para combatir olores desagradables es colocar un recipiente con aceites esenciales en el baño. Las esencias que prefieras funcionan como desodorantes naturales económicos y efectivos.
También puedes preparar un desodorante natural con vinagre blanco y agua, que se pulveriza en las zonas potencialmente olorosas. Esto evitará la formación de moho y mantendrá el ambiente fresco y limpio.
