Incluso los concombres “muertos” renacen y dan frutos abundantes con este alimento
Durante las fases cruciales de floración y fructificación, los concombres requieren una nutrición sólida para desarrollarse bien. Sin el alimento adecuado, pueden presentar síntomas como caída de flores, hojas amarillentas y frutos deformes.
La solución consiste en alimentar los concombres con pan, un fertilizante sencillo y económico que aprovecha la miga, las cortezas o incluso restos mohosos. Este método no solo beneficia a los concombres, sino también a tomates, berenjenas, pimientos e incluso rosas.
La magia de la levadura: el poder transformador del pan
El secreto de la miga radica en la levadura que contiene. Esta es una fuente rica en microelementos, aminoácidos y proteínas, que enriquecen tanto el suelo como las plantas. Además, potencia la actividad microbiana del suelo, mejorando su estructura y facilitando la absorción de nutrientes.
Cómo preparar este fertilizante casero
Para preparar el abono con pan, se remojan 600 gramos de miga en 3 litros de agua y se dejan fermentar durante unos días. Luego, el compuesto se diluye con agua, mezclando aproximadamente 100 ml de esta infusión en un litro de agua para su aplicación.
Técnica de aplicación
Una vez fermentado y diluido, se riega cada planta de concombre con entre medio y un litro de este fertilizante líquido. La sobrefertilización es improbable con este tipo de abonos caseros, por lo que las cantidades indicadas son orientativas y seguras.
Otros usos del pan fermentado en el jardín
Los restos de pan remojado también pueden enterrarse debajo de groseilleras o grosellas para aportarles nutrientes valiosos. Alternativamente, la levadura seca o fresca se puede utilizar directamente para preparar este tipo de abonos, diluyéndola de forma similar y aplicándola igual que la infusión de pan.
Consejos importantes
Al usar abonos con levadura, es fundamental disolverlos en agua tibia para evitar un shock en las plantas. El agua fría puede causar estrés, reflejándose en el amarillamiento prematuro del follaje.
Conclusión
Usar pan como fertilizante no solo reduce el desperdicio, sino que también promueve un crecimiento saludable y fuerte de las plantas, beneficiando tanto a jardineros como a cultivos. Con esta técnica, tus verduras crecerán abundantes y sanas, convirtiendo el cuidado del jardín en una experiencia gratificante.
