Incluso las antiguas lavanderías guardan este secreto: nunca han tenido prendas como esta

El secreto que las lavanderías tradicionales no quieren que sepas: ropa siempre limpia y fresca

Un truco con limón para la lavadora

Es común lavar la ropa usando los mejores detergentes y suavizantes, pero al terminar el ciclo, sacar prendas o ropa de cama que desprenden un olor desagradable. La causa es sencilla y habitual, pero con un mantenimiento regular y un método tradicional de lavandería, se puede solucionar sin problema. Te contamos cuál es el secreto.

Cómo mantener tu lavadora en óptimas condiciones

La lavadora es uno de los electrodomésticos más usados en casa. Presente en la mayoría de los hogares desde hace décadas, su función es entregar ropa limpia y con buen aroma en poco tiempo. Sin embargo, a veces sucede que, aunque la ropa haya sido lavada con detergente y suavizante perfumados, al sacarla huele a humedad o moho. ¿Por qué ocurre esto?

La respuesta está en la humedad acumulada. Es esencial cuidar tu lavadora con limpiezas periódicas. De lo contrario, el agua y el jabón que quedan en el tambor pueden generar moho en la goma del sello, causando malos olores en la ropa y, a largo plazo, reacciones alérgicas en la piel.

Cómo limpiar la lavadora correctamente

Una buena práctica es limpiar y secar la goma del sello después de cada lavado. Así evitas que se acumulen residuos que generan moho y humedad. Basta con secarla usando papel de cocina o un paño de algodón. Si el problema ya está avanzado, existe un truco que usan las antiguas lavanderías para limpiar a fondo la máquina y mantenerla en perfecto estado.

El truco de las lavanderías tradicionales

Para mantener la lavadora impecable y prevenir la formación de humedad y moho, necesitas algunos ingredientes fáciles de conseguir: un limón, dentífrico, bicarbonato de sodio y un poco de vinagre. El limón es el ingrediente clave de este método.

Por qué el limón es tan efectivo

El limón es un producto muy versátil para la limpieza doméstica, gracias a sus propiedades desinfectantes naturales. Contiene ácido cítrico, que le confiere efectos antibacterianos y antivirales, ideales para higienizar superficies como el fregadero, la bañera, el inodoro y la cocina.

Además, su aroma fresco elimina los malos olores y sus cualidades desengrasantes y abrillantadoras facilitan la limpieza en profundidad.

Cómo usar el limón para limpiar la lavadora

Corta el limón por la mitad y usa una pieza para la limpieza. Unta dentífrico sobre la pulpa del limón y también un poco en el interior de la puerta, cerca del sello de goma.

Después, toma media taza de bicarbonato de sodio y espárcela dentro del sello. Añade una taza de vinagre y deja actuar unos minutos. Con un cepillo de dientes, limpia bien cualquier residuo visible en la goma.

Finalmente, vierte media taza de vinagre en el tambor, cierra la puerta y programa un lavado a temperatura media.

El agua caliente disolverá el limón, que actuará como desengrasante y desinfectante, complementado con la acción del dentífrico. Cuando termine el ciclo, abre la puerta y seca toda el agua que quede en el sello. Tu lavadora estará limpia, desinfectada y sin malos olores.

Repite esta limpieza una vez al mes para un mantenimiento profundo y no olvides secar siempre la goma después de cada lavado.