Por qué debes guardar las hojas de laurel en el refrigerador
El laurel: un clásico imprescindible en la cocina y el jardín
Las hojas de laurel nunca faltan en casa. Son plantas aromáticas con múltiples usos culinarios y más allá de la cocina. En el jardín, lucen como arbustos ornamentales y se emplean para darle sabor a una gran variedad de platos, desde entrantes hasta segundos.
Su relación con la historia es notable: los antiguos romanos premiaban con hojas de laurel a quienes triunfaban, y hoy en día aún se emplean en las coronas de graduación en recuerdo de esa tradición.
Historia y propiedades del laurel
El laurel es un árbol mediterráneo apreciado desde la antigüedad, especialmente por los griegos, quienes usaban sus hojas para preparar platos deliciosos. El aroma del laurel es intenso, dulce, especiado y delicado a la vez.
Actualmente, las hojas de laurel se utilizan como especia, tanto frescas como secas, y aportan numerosos beneficios para la salud. Si no tienes la planta en casa, puedes comprar las hojas secas en el supermercado listas para usar.
Cómo secar las hojas de laurel antes de usarlas
Para aprovechar todas sus propiedades en guisos y otras preparaciones, las hojas frescas deben secarse primero. Si no tienes tiempo para secarlas al aire, sigue este método:
- Recoge las hojas y colócalas en una sartén.
- Tuéstalas a fuego fuerte, dándoles la vuelta cuando empiecen a humear.
- Sé cuidadoso para no quemarlas, porque perderían sus propiedades y se volverían inutilizables.
El método tradicional es colgarlas en un lugar fresco y seco, como en el balcón o en cualquier habitación ventilada.
Beneficios del laurel para la salud
Las hojas de laurel alivian diversas molestias digestivas, como acidez y gases, y estimulan el apetito. Son un remedio natural eficaz contra la gripe, bronquitis, faringitis y tos. También tienen efecto diurético, mejoran la circulación sanguínea y reducen la inflamación en las articulaciones.
Además, suelen incorporarse en dietas para adelgazar porque ayudan a eliminar líquidos y combaten el estrés y la ansiedad.
Usos prácticos del laurel como repelente y desodorante natural
El laurel es útil contra las cucarachas y otros insectos: su olor los repele sin necesidad de matarlos. También funciona como desodorante natural para el refrigerador.
Si se derrama algún líquido o un alimento se estropea sin que te des cuenta, basta con colocar unas hojas limpias de laurel en las baldas del frigorífico. En poco tiempo, desaparecerán los malos olores. Para reforzar, puedes usar también un vaso con vinagre, que absorbe olores y elimina bacterias.
Además, las hojas de laurel eliminan los olores fuertes de alimentos cocidos, como coliflor o repollo. Añade una o dos hojas al agua de cocción para que la comida tenga un aroma más suave y agradable. De este modo, evitarás que el olor se extienda por toda la casa y hasta mejorarás el sabor, haciéndolo más dulce y delicado, ideal para quienes no son amantes de estos vegetales.
