Hierbas silvestres para cocinar al menos una vez en la vida (incluida la ortiga)

7 malas hierbas que deberías probar en la cocina al menos una vez (incluyendo la ortiga)

A pesar de su mala fama, algunas de las llamadas “malas hierbas” presentes en jardines y huertos pueden convertirse en valiosos aliados culinarios. Aquí te contamos cómo incorporar siete de estas plantas, a menudo ignoradas, en tus recetas dulces y saladas.

Contrario a lo que se cree, muchas de estas “malas hierbas” son beneficiosas para la salud y aportan sabores únicos a tus platos. Descubre a continuación algunos ejemplos:

Ortiga

La ortiga es una planta excepcional para la salud y deliciosa en la cocina. Se puede usar en sopas, raviolis, quiches o pesto. Rica en proteínas vegetales, vitaminas A y C y minerales, es una verdadera fuente de nutrientes.

Bardana

La raíz de bardana conocido por sus propiedades desintoxicantes, también es muy sabrosa. Su sabor recuerda a la zanahoria, el chirivía o el salsifí. Puede comerse cruda o cocida, acompañada de salsa de soja o aceite de sésamo.

Diente de león

El diente de león es completamente comestible. Sus hojas se disfrutan crudas en ensaladas o cocidas en sopas, sus flores pueden convertirse en mermelada y las raíces rostizadas. Esta planta destaca por sus propiedades diuréticas y antiinflamatorias.

Cardamine

Esta planta, rica en vitamina C, tiene un sabor similar al berro. Sus hojas y tallos son ideales para ensaladas, sopas, aceites o vinagretas. Incluso las flores son comestibles y pueden decorar tus platos.

Margarita

La margarita posee propiedades calmantes, depurativas, laxantes y refrescantes. En la cocina, se puede consumir cruda o cocida, aunque se debe moderar su uso para evitar un sabor demasiado intenso o picante.

Oxalis corniculata

Con un sabor ácido que recuerda a la acedera, el oxalis es excelente para facilitar la digestión. Se puede añadir a sopas, ensaladas, tortillas o salsas. En verano, es perfecto para dar un toque fresco a una limonada casera.

Artemisa

Habitual en senderos y bordes de caminos, la artemisa tiene un sabor que recuerda al estragón o la ajenjo, convirtiéndose en una planta aromática muy especial. Se emplea en salsas para potenciar guisos o en infusiones que ayudan a la digestión.

Incorporar estas siete “malas hierbas” en tu cocina te permitirá disfrutar de sabores únicos y aprovechar sus beneficios para la salud, transformando plantas olvidadas en ingredientes valiosos para tus recetas.