Cómo limpiar fresas llenas de gusanos e insectos de forma fácil y económica
La primavera ya está aquí y con ella el deseo de disfrutar de frutas frescas de temporada, como las fresas, que comienzan a reemplazar a los frutos otoñales e invernales. Sin embargo, quienes aman las fresas deben extremar precauciones al prepararlas para evitar consumir insectos que pueden estar presentes en ellas.
Método rápido y sencillo para limpiar fresas
Las fresas pueden estar infestadas de pequeños insectos, por lo que es fundamental lavarlas bien antes de consumirlas. Aunque existen desinfectantes comerciales, lo ideal es utilizar métodos naturales que aseguren una limpieza efectiva sin dejar residuos.
Para empezar, llena un recipiente de horno con agua y disuelve una cantidad generosa de sal gruesa. A continuación, añade un poco de vinagre blanco. La cantidad de vinagre dependerá de la cantidad de fresas a desinfectar: mientras más frutas, más vinagre se debe agregar.
Introduce las fresas en esta mezcla y déjalas reposar en remojo durante unos diez minutos.
Después del remojo, enjuaga las fresas usando la misma solución. Notarás la presencia de pequeños gusanos blancos que se desprenden, lo cual es habitual ya que las fresas suelen contener más insectos que otros frutos. Esta mezcla oscurecerá ligeramente, señal de que está eliminando los parásitos y otras impurezas.
Consejos para una limpieza completa
Para asegurar una desinfección total, es recomendable quitar el tallo de cada fresa. El tallo es un foco común donde se concentran insectos que un simple lavado no eliminaría.
Después de retirar las fresas del primer recipiente, pásalas a otro recipiente con agua limpia, dejando el agua sucia en el inicial. Así, los insectos y suciedad quedarán en el primer agua, evitando contaminar nuevamente las frutas.
Las fresas ya limpias están listas para ser consumidas directamente o para preparar postres, pasteles o cócteles.
