Flores que se autofertilizan: plántalas una vez y disfruta durante años
¿Te gustaría que tu jardín floreciera año tras año sin apenas esfuerzo? Esa es la magia de las flores que se autoalimentan. Estas plantas resistentes dejan caer sus propias semillas al final de cada temporada, garantizando nuevas floraciones sin que tengas que mover un dedo. Solo plántalas una vez y ellas volverán por años, llenando los espacios vacíos con su crecimiento natural.
En esta guía, descubrirás las mejores flores que se autoalimentan, cómo cuidarlas y por qué todo jardinero, ya sea principiante o experto, debería incluirlas en sus parterres.
¿Por qué elegir flores que se autoalimentan?
Las flores que se autoalimentan son un regalo de la naturaleza para el jardinero ocupado. Una vez establecidas:
- Ahorra tiempo y dinero: no necesitas comprar ni sembrar semillas cada primavera.
- Ofrecen color continuo: muchas variedades florecen abundantemente, regenerándose de forma cíclica.
- Se naturalizan con elegancia: se extienden de forma armoniosa, creando un aspecto exuberante tipo jardín campestre.
- Atraen polinizadores: abejas, mariposas y aves disfrutan de sus flores constantes.
Con un poco de planificación, tu jardín puede convertirse en un paraíso autosuficiente.
Las mejores flores que se autofertilizan y que solo necesitas plantar una vez
1. Caléndula (maravilla)
Sus flores naranja y amarillo vivo alegran toda la temporada. La caléndula prospera en suelos pobres, se auto-siembra fácilmente y incluso repele plagas. Además, sus pétalos son comestibles y perfectos para ensaladas.
2. Equinácea
Estas flores tipo margarita son perennes resistentes que esparcen sus semillas con generosidad. La equinácea atrae mariposas en verano y alimenta a las aves con sus cabezas de semillas en otoño.
3. Rudbeckia (Susana de ojos negros)
Una verdadera trabajadora del jardín, la rudbeckia se resembra libremente, cubriendo bordes y praderas con sus flores doradas. Resistente y tolerante a la sequía, es muy apreciada por los polinizadores.
4. Cosmos
De follaje delicado y plumoso, con flores rosas, blancas o magenta, el cosmos prospera en suelos pobres y se auto-siembra en abundancia. Perfecto para cubrir espacios vacíos en el parterre.
5. Nomeolvides
Estas encantadoras flores azules son icónicas en los jardines de primavera. Una vez plantadas, regresan año tras año formando una alfombra de color bajo arbustos y en zonas sombreadas.
6. Amapolas de California
De bajo mantenimiento y vistosas, las amapolas de California se auto-siembran sin parar en áreas soleadas. Sus flores naranja y rojas destacan sobre senderos de grava y jardines rocosos.
7. Alysso dulce
Esta flor rastrera se extiende con facilidad y desprende una fragancia similar a la miel. Ideal para bordear caminos o colgar de macetas, se reproduce tan bien que verás sus flores casi sin pausa.
8. Capuchinas
Con flores brillantes y comestibles y hojas redondeadas, las capuchinas son una doble recompensa. Se resembra sin esfuerzo, prosperan en macetas y actúan como cultivo trampa para plagas como los pulgones.
9. Delphinium (escabiosa o espuela de caballero)
Estas flores altas y puntiagudas aportan un toque silvestre a cualquier jardín. Siembras sus semillas una sola vez y disfrutarás cada primavera de sus colores intensos sin replantar.
10. Margarita Shasta
Clásicas y resistentes, las margaritas Shasta se expanden naturalmente tanto por rizomas como por semillas. Una vez establecidas, ofrecen flores blancas y amarillas alegres año tras año.
Consejos para cultivar flores que se autofertilizan
- Comienza con suelo descubierto: la capa de mantillo puede impedir que las semillas lleguen a la tierra. Deja áreas abiertas.
- Deja que las flores produzcan semillas: evita eliminar todas las flores marchitas; permite que algunas sequen y dispersen sus semillas.
- Evita el exceso de riego: muchas flores autoalimentadas prefieren suelos pobres y crecen mejor con cuidados mínimos.
- Aclara los plantines en primavera: si salen demasiados brotes en un solo lugar, puedes eliminarlos para evitar aglomeraciones.
- Mezcla variedades: planta diferentes especies juntas para lograr un aspecto natural y cambiante.
Errores comunes que conviene evitar
- Arrancar los plantines demasiado pronto: los brotes pequeños pueden parecer malas hierbas, pero conviene dejarlos crecer.
- Uso excesivo de mantillo: aunque es útil, puede ahogar las semillas que se siembran solas.
- Ignorar la invasividad: algunas flores autoalimentadas se expanden con fuerza; vigila especies como nomeolvides o capuchinas para que no dominen el jardín.
Reflexiones finales
Si buscas un jardín que se cuide a sí mismo, las flores que se autoalimentan son la mejor opción. Con una sola siembra disfrutarás de años de belleza, color y actividad para polinizadores, sin el gasto anual de resembrar.
Empieza con algunas variedades seguras como caléndula, cosmos y equinácea. En poco tiempo, tu jardín se llenará de flores sin esfuerzo, y te preguntarás por qué no las plantaste antes.
