Cómo conseguir una cocina con la placa de cocción perfectamente pulida con un solo ingrediente que tienes en casa
¿Por qué es difícil mantener la placa de cocción brillante?
Conseguir que la placa de cocción de la cocina luzca brillante a veces puede ser complicado. Aunque la limpies con productos específicos, muchas veces queda opaca y pierde su esplendor original.
La placa está en uso constante, especialmente por la mañana cuando preparamos el desayuno, y es común que caigan gotas de café, leche u otros líquidos. Además, al encender la placa, ésta puede perder brillo rápidamente. Sin embargo, limpiarla inmediatamente no siempre es posible, ya que hay que preparar otras comidas durante el día, y el brillo se va apagando poco a poco.
El problema del brillo persistente
Después de terminar todas las tareas de limpieza y cuidados, puede suceder que la placa de cocción siga sin recuperar su brillo original.
Aunque existen muchos productos comerciales para limpiar diferentes tipos de placas, no siempre son la mejor opción. Además del impacto ambiental que pueden tener, también hay un deseo creciente de ahorrar dinero en productos para el hogar.
La situación económica actual obliga a buscar opciones más económicas y ecológicas para cuidar la cocina, evitando productos de limpieza costosos, sin renunciar a una limpieza efectiva y un buen mantenimiento.
El vinagre blanco: el aliado ideal en la cocina
El vinagre blanco es una solución casera sencilla que puede resolver muchos problemas de limpieza en el hogar, incluyendo el cuidado de la placa de cocción. Es fundamental mantener limpia esta superficie ya que es donde manejamos la mayoría de los ingredientes al cocinar.
La placa de acero inoxidable es un material muy resistente e higiénico, pero requiere cuidados específicos para conservar su brillo. Es esencial evitar productos abrasivos o esfregones que puedan dañarla y causar manchas permanentes, que se notan fácilmente en este tipo de superficies.
Cómo usar el vinagre blanco para pulir tu placa de cocción
En tan solo 2 minutos, usando vinagre blanco, puedes devolverle a tu placa ese brillo perdido.
- Calienta tres vasos de vinagre blanco en una cacerola.
- Sumerge los quemadores y rejillas en el vinagre caliente durante unos minutos, cubriéndolos con una tapa para mantener el efecto.
- Mientras tanto, limpia la superficie de la placa con un paño de microfibra humedecido en vinagre.
- Séquela con papel absorbente para pulirla y secarla completamente.
Después de este proceso, la placa quedará tan brillante como el primer día que la adquiriste.
