Descubre los beneficios de usar agua de arroz para regar tus orquídeas
Entre las flores de interior más hermosas, la orquídea destaca como la reina gracias a la elegancia de sus flores en forma de mariposa. A menudo se cree que su cultivo y cuidado son complicados, pero no es así. Solo necesitas elegir el abono adecuado para favorecer su crecimiento y floración. En este artículo, te contamos qué sucede cuando riegas tus orquídeas con agua de arroz. ¡Acompáñanos!
¿Cuál es el mejor abono natural para las orquídeas?
Con un buen cuidado, algunas orquídeas pueden florecer casi todo el año. Para que tu planta vuelva a florecer, ubica la maceta cerca de una ventana luminosa, riega con regularidad y utiliza un fertilizante apropiado. En nuestra opinión, el mejor abono natural para orquídeas es el agua de arroz.
A diferencia de los productos químicos, el agua de arroz es un fertilizante suave. Contiene almidón, que estimula el crecimiento de las orquídeas, y favorece la proliferación de bacterias beneficiosas en las raíces, haciéndolas más fuertes y resistentes a enfermedades. Otra buena alternativa es el agua de cocción de la pasta. Algunos jardineros también añaden sales amargas al agua de riego para enriquecer el sustrato, ya que estas sales son ricas en magnesio y nutren profundamente las plantas con flores.
Cómo preparar agua de arroz para regar orquídeas
Preparar agua de arroz es muy sencillo. La forma más fácil es enjuagar media taza de arroz y dejarla remojando durante 30 minutos en un recipiente con dos tazas de agua. Luego, filtra el agua fermentada y guárdala en un recipiente limpio.
Es importante desinfectar los recipientes con vinagre o alcohol isopropílico para evitar la proliferación de microorganismos no deseados. Cubre el recipiente con una tela de algodón sujeta con una liga, permitiendo la circulación del aire. Colócalo en un lugar al aire libre, pero sin exposición directa al sol, y deja que fermente durante dos días.
Después, transfiere el líquido a otro recipiente y mezcla una parte de este agua de arroz con nueve partes de leche. Cubre con tela de algodón y resguarda la mezcla de la luz solar durante una semana. Separa la capa líquida, que contiene Lactobacillus, y guárdala en un frasco hermético. Para potenciar la fermentación, puedes añadir una cucharadita de azúcar.
¿Cómo utilizar el agua de arroz para regar orquídeas?
Cuando empiezan a formarse burbujas de levadura y el agua de arroz inicia su fermentación, ya puedes usarla para regar tus orquídeas. Vierte un poco en un recipiente y coloca la maceta para que absorba el líquido. Este preparado también funciona como fertilizante o pesticida si se pulveriza sobre las plantas.
Se recomienda aplicar el agua de arroz fermentada unas 2 o 3 veces por semana para obtener mejores resultados. Otra técnica es enterrar granos de arroz en la maceta y regarlas. El contacto del arroz con el agua libera almidón, que aporta energía y fortalece las orquídeas en flor.
Otros productos naturales que puedes usar como abono para orquídeas
Si tu orquídea se ve apagada y no florece, además del agua de arroz, existen otros fertilizantes naturales muy efectivos para estimular su crecimiento y floración.
- Cáscaras de huevo: Son un excelente fertilizante por su contenido en calcio y potasio. Para usarlas, tritura las cáscaras y distribúyelas alrededor de la planta, mezclándolas con la tierra y regando para liberar sus nutrientes.
- Cáscaras de plátano: Ricas en vitaminas B2, C y minerales como potasio y magnesio, que potencian el desarrollo de las orquídeas y fomentan una floración abundante. La forma más común de uso es lavar la cáscara, cortarla en trozos pequeños y dejarla remojar durante 48 horas en dos litros de agua. Luego, filtra la mezcla y úsala para regar.
- Té verde: Este fertilizante natural es rico en nitrógeno, fósforo y potasio, lo que mantiene la planta sana y favorece su crecimiento. Solo tienes que infusionar unas hojas de té verde en agua caliente y usar la infusión para regar una vez al mes.
Ten en cuenta que durante el invierno no es recomendable aplicar abonos ya que la orquídea está en reposo, y que una planta recién trasplantada también debe evitar recibir fertilizantes hasta que se adapte.
