Este dispositivo hace subir tus facturas, apágalo: en verano lo usamos innecesariamente

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Este aparato dispara tu factura eléctrica: apágalo en verano, no lo necesitas

Facturas de electricidad en verano: un gasto que no debes pasar por alto

Ya estamos en plena temporada de verano, con las temperaturas subiendo y alcanzando incluso los 40 grados o más. Es normal buscar maneras de combatir el calor, como poner el aire acondicionado o el ventilador. Sin embargo, estos aparatos y otros pueden hacer que la factura de la luz se dispare si no se usan con cuidado.

Se suele pensar que las facturas en invierno son más elevadas, pero en verano también pueden ser muy altas. Mientras ahorramos evitando el uso de calefacción, gastamos energía enfriando la casa. Afortunadamente, existe una forma efectiva de reducir a la mitad la factura: dejar de usar un aparato que realmente no hace falta en esta época. Además, conocer un truco para ahorrar con el aire acondicionado puede marcar una gran diferencia.

El electrodoméstico que eleva tu factura durante el verano

En verano debería ser más sencillo ahorrar en la factura eléctrica: los días son largos, aprovechamos la luz natural hasta las 20 o 21 horas, y aparatos como los radiadores o el secador de pelo quedan en segundo plano. Pero la inflación y el fuerte aumento del precio de la electricidad han complicado esto. En solo unos años, la luz ha subido cerca de un 65 %.

Esto nos ha obligado a aprender cómo gestionar mejor nuestro consumo energético para pagar menos cada mes. Con el verano en marcha, toca aplicar esas mismas estrategias para evitar que la factura se dispare con el aire acondicionado u otros aparatos.

Pequeños cambios diarios pueden reducir mucho el gasto eléctrico. Solo hace falta saber qué evitar y cómo ajustar el uso de ciertos equipos.

Cómo reducir a la mitad tu factura en verano

Vivimos rodeados de electrodomésticos pensados para facilitarnos la vida, pero algunos consumen muchísima energía. Uno de los más prácticos —y a la vez consumidores— es el secador de ropa.

El secador nos evita colgar y esperar a que la ropa se seque, pero su consumo energético es elevado. En verano, la opción más económica es tender la ropa al aire libre, donde el sol y el calor harán que se seque en apenas quince minutos. Puede que no sea tan cómodo como usar el secador, pero ahorrarás mucho en la factura.

Otro punto a favor es usar el modo deshumidificador del aire acondicionado. No todos saben que este ajuste ayuda a reducir considerablemente el consumo eléctrico sin renunciar al confort.

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