Estas personas nunca deberían comer tomate con mozzarella: por qué

Por qué algunas personas deberían evitar comer tomates con mozzarella

La clásica combinación de tomate y mozzarella no siempre es recomendable

La combinación clásica de tomate y mozzarella, conocida como ensalada caprese, es deliciosa y muy popular, especialmente en verano. Sin embargo, no es aconsejable para quienes siguen dietas de adelgazamiento o padecen ciertas enfermedades. En este artículo descubriremos las razones para consumir esta receta con precaución.

Tomates y mozzarella: una mezcla deliciosa pero calórica

La caprese, un plato que se compone principalmente de tomates, mozzarella y algunas hierbas aromáticas, es un clásico de la gastronomía italiana. Para preparar una caprese auténtica y sabrosa, es fundamental escoger ingredientes de alta calidad.

Este platillo tradicional mediterráneo debe elaborarse siempre con productos frescos, como tomates firmes y mozzarella de búfala bien escurrida. Los tomates son ricos en vitaminas y nutrientes, mientras que la mozzarella aporta calcio y proteínas.

Originaria de la región de Campania, la caprese combina tomates tipo fiascone con mozzarella, albahaca, orégano seco, aceite de oliva y una pizca de sal. Según la leyenda, esta ensalada nació en la isla de Capri en los años 20, creada para complacer a un futurista poco aficionado a la pasta. Otra teoría señala que su origen data de la posguerra, cuando un albañil preparó un sándwich con estos ingredientes patrióticos.

Valor nutricional de la ensalada caprese

Aunque se trata de un plato sencillo, la caprese es rica en nutrientes derivados de sus pocos ingredientes. Los tomates aportan minerales, vitaminas y fibra, mientras que la mozzarella es una fuente considerable de proteínas, grasas, carbohidratos y calcio. El aceite de oliva contiene ácidos grasos poliinsaturados y la albahaca ofrece antioxidantes naturales.

Un plato de ensalada caprese puede superar las 400 calorías, por lo que se recomienda moderar su consumo. A partir de esta receta, han surgido numerosas variantes que incluyen pollo, pizza o pasta fría, siempre basadas en la combinación de tomate, mozzarella y albahaca.

¿Para quién no es recomendable la caprese?

Esta popular ensalada veraniega debe evitarse en algunos casos. Aunque es fresca y sabrosa, la combinación no es baja en calorías. La mozzarella de búfala tiene un alto contenido calórico, por lo que puede sustituirse por un queso más ligero, y se recomienda limitar la cantidad de aceite.

Quienes siguen un plan de adelgazamiento no deberían consumirla con frecuencia. También es importante señalar que la mezcla de tomates, alimento ácido, con mozzarella, de carácter alcalino, puede dificultar la digestión. Las personas con problemas digestivos, reflujo o gastritis pueden experimentar molestias tras comer caprese.

Además, ambos ingredientes contienen azúcares, por lo que no es ideal para diabéticos. Estos deben consumir la ensalada con moderación y optar por mozzarella baja en grasa para reducir calorías y azúcares. Si no quieren renunciar a la caprese, pueden preparar variantes igual de frescas y deliciosas.