Estas ideas equivocadas sobre la calefacción están haciendo subir las facturas de energía. Evítalas para ahorrar mucho

Conceptos erróneos sobre la calefacción que disparan tu factura energética y cómo evitarlos

Mantener el hogar cálido en invierno sin que la factura de energía se dispare puede parecer una tarea difícil. Sin embargo, un experto en energía renovable señala que muchas creencias comunes sobre la calefacción contribuyen a hacer las casas menos eficientes y encarecen el gasto energético.

¿Subir el termostato hace que la casa se caliente más rápido?

Existe la idea extendida de que elevar la temperatura del termostato por encima del nivel deseado acelera el calentamiento. Llewellyn Kinch, especialista británico de MakeMyHouseGreen.com, aclara que en la mayoría de los casos esto solo eleva la temperatura final y puede causar un sobrecalentamiento, sin acelerar el proceso. Los sistemas de calefacción funcionan a un ritmo constante, por lo que lo recomendable es simplemente ajustar el termostato a la temperatura que deseamos alcanzar.

¿Es mejor apagar la calefacción al salir de casa?

Este es un debate habitual donde las opiniones varían. Algunos aconsejan dejarla encendida, otros apagarla. Kinch explica que los sistemas modernos alcanzan la temperatura deseada rápidamente, por lo que no es necesario dejar la calefacción encendida todo el día. De hecho, mantenerla encendida en ausencia puede resultar en un consumo excesivo y sobrecalentamiento.

La solución recomendada es usar cronotermostatos:

  • Los termostatos programables y los sistemas inteligentes permiten establecer horarios para encender y apagar la calefacción.
  • De esta forma, se optimiza su uso y se reduce el consumo energético general.
  • Un caso excepcional son las bombas de calor, que suelen funcionar de manera más continua.

¿Dónde se pierde el calor en el hogar?

Muchas personas piensan que el calor se escapa principalmente por puertas y ventanas, pero no son los únicos puntos críticos. Kinch señala que también influyen:

  • El aislamiento deficiente.
  • Las filtraciones de aire en el hogar.
  • La falta de protección adecuada contra las condiciones climáticas.

Por ello, es fundamental abordar todas estas áreas para mejorar la eficiencia y el ahorro energético en el hogar.

Mejorar el sistema de calefacción para reducir gastos a largo plazo

Si las soluciones anteriores no son suficientes, otra alternativa es renovar la instalación de calefacción. Aunque la inversión inicial puede ser alta, se compensa con el ahorro en las facturas a largo plazo. Kinch asegura que los sistemas más modernos son más eficientes y consumen menos energía, reduciendo notablemente el coste energético.