Un cucharada que hará crecer sin parar las flores y raíces de tu orquídea
¿Cuándo está saludable una orquídea?
Las orquídeas son flores impresionantes que aportan un toque especial a nuestro hogar o balcón. Para muchos, cuidar plantas es una pasión; para otros, una profesión. Sin embargo, mantenerlas sanas no siempre es sencillo, ya sea por las características de la planta, el clima o las enfermedades que puedan afectarles.
Remedio para orquídeas enfermas
Cuando una orquídea tiene un suelo adecuado y recibe la cantidad correcta de nutrientes, crece mucho más fuerte y florea de forma espectacular. Sabemos que un buen fertilizante es clave en este proceso, pero a veces algo no sale bien. Por suerte, existe un remedio natural que pocos conocen.
Cómo cuidar una orquídea con solo una cucharada de este fertilizante natural
Si decides plantar varias orquídeas, no es raro que aparezca la pudrición en la planta o en las hojas. En cuanto veas este problema, debes actuar de inmediato: corta la parte afectada y separa la maceta para evitar contagios.
Después, seca la zona con papel absorbente y elimina los restos contaminados, manteniéndolos aislados. Luego, toma un trozo de carbón activo, hecho de madera seca natural, y pulverízalo hasta obtener un polvo fino.
Aplica este polvo sobre la “herida” de la planta para acelerar su curación y evitar la expansión de enfermedades. El carbón activo también funciona como un potente esterilizante.
Además, espolvorea el polvo de carbón sobre la tierra y mantén la maceta aislada. Durante una semana, no riegues la planta.
Pronto notarás que la orquídea comienza a recuperarse por sí sola. Como consejo adicional, mezcla una cucharadita de polvo de carbón con un litro de agua y usa esta solución para humedecer la base de la planta una vez por semana, previniendo nuevas enfermedades.
Otra recomendación es sumergir la maceta en agua con carbón durante al menos 30 minutos.
¿Qué resultados obtendremos con este método?
Parece un proceso largo, pero en casa es simple y efectivo. Si lo conviertes en hábito, tus orquídeas serán más fuertes, saludables y bellas. Antes de ver los resultados, un último consejo: usa agua filtrada con carbón para limpiar las hojas con un algodón o papel absorbente humedecido.
Esto protege contra hongos e insectos, además de fortalecer las hojas gracias al calcio contenido en el agua.
Con el agua filtrada restante, puedes llenar un difusor para rociar la planta, dándole más vigor y protegiéndola de plagas.
Los resultados son inmediatos: raíces crecientes y robustas, orquídeas mejor nutridas, flores más fuertes y vibrantes, y la aparición de más botones florales en el mismo tallo.
