Es el truco de un viejo fontanero retirado, así ahorras mucho dinero.

El truco de un viejo fontanero jubilado para ahorrar mucho dinero

Cuando tenemos problemas con las tuberías en casa, lo primero que pensamos es en llamar a un profesional. Aunque esto depende de la gravedad del problema, a menudo las reparaciones más sencillas resultan costosas. Por eso hoy te contamos un viejo truco de fontanero que te ayudará a ahorrar mucho dinero.

Problemas comunes y cómo evaluarlos

Muchas veces enfrentamos problemas de fontanería que, aunque no graves, nos complican si intentamos solucionarlos sin ayuda profesional, especialmente si no tenemos experiencia con tuberías. Sin embargo, si el problema es serio, como filtraciones desde el techo, moho o manchas de humedad visibles, lo más recomendable es acudir a un fontanero.

En ocasiones, subestimamos estas situaciones, considerándolas superficiales y fáciles de arreglar, pero pueden tener consecuencias graves y causar daños significativos a la estructura de nuestro hogar.

A veces alguien decide intervenir sin experiencia y termina empeorando la situación, lo que aumenta el coste de la reparación. Las fugas de agua, ya sean pequeñas o grandes, son uno de los problemas más frecuentes. En ocasiones las tuberías viejas se rompen, lo que provoca fugas difíciles de controlar.

Hoy te mostraremos cómo reparar una tubería en minutos y sin grandes habilidades manuales usando el truco de un fontanero experimentado.

El viejo truco del fontanero

En casos de señales claras, como fugas, tuberías atascadas o inodoros con problemas, es necesaria la intervención profesional. Sin embargo, a veces confiar en nuestras propias habilidades puede ser suficiente para ahorrar en la factura, que puede llegar a ser muy alta.

Muchas veces la desconfianza surge al pensar que nos están cobrando de más sin tener conocimiento real del trabajo que se realizará. Aunque las tarifas varían, los trabajos complejos suelen subir los costos considerablemente.

Una manera eficaz de ahorrar es hacer las reparaciones uno mismo, dependiendo siempre de la gravedad del problema y de nuestras habilidades.

No todas las reparaciones caseras son sencillas, pero con algunos consejos prácticos es posible resolver problemas puntuales. A continuación, te revelamos un antiguo truco para reparar una tubería en segundos.

Cómo reparar una tubería con fuga

Lo primero es evaluar cuidadosamente el problema para decidir si es conveniente llamar a un fontanero o arreglarlo por cuenta propia.

La razón principal para evitar contratar a un profesional suele ser el coste. Muchas veces los presupuestos son confusos y altos, lo que genera dudas. Por otro lado, un costo bajo puede indicar trabajo de mala calidad. Por eso, lo ideal es pedir presupuestos detallados y compararlos entre diferentes profesionales, verificando qué se va a reemplazar y cuánto tiempo tomará el trabajo.

No te fíes si el precio es muy bajo: un trabajo bien hecho tiene su valor y los profesionales que cumplen con el estándar merecen sus tarifas.

Ahora, te explicamos cómo reparar una fuga de agua en una tubería con el viejo truco del fontanero, que te permitirá solucionar el problema en minutos evitando la llamada al profesional.

Lo primero es localizar la fuga. Luego, corta la parte dañada por ambos lados. A continuación, necesitarás un pequeño tubo de plástico con el mismo diámetro.

Mide la sección retirada y reemplázala con ese tubo de plástico. Para que las piezas queden bien unidas, calienta la parte de plástico para expandirla e inserta ambas partes, asegurándolas con cola o con abrazaderas tipo brida.

Este es solo uno de los muchos trucos que usan los fontaneros. Como ves, no hace falta ser un experto para ahorrar dinero con un poco de habilidad y este sencillo consejo.