Enterra un huevo en tu suelo o jardín: ¿qué pasa después de 10 días?

Enterrar un huevo en tu tierra o jardín: qué sucede después de 10 días

El huevo como fertilizante natural

Cada vez son más los jardineros que colocan huevos directamente en sus macizos, y no es casualidad. Los fertilizantes convencionales suelen ser costosos y contener químicos. En cambio, un huevo crudo ofrece una alternativa natural y muy eficaz.

Beneficios de usar un huevo en el jardín

Para mantener un suelo fértil y saludable que apoye el crecimiento de tus plantas, no siempre es necesario recurrir a productos químicos. Muchos artículos caseros, como los huevos, pueden enriquecer el terreno de forma natural. Al enterrar un huevo en el jardín, obtienes un fertilizante casero efectivo. Otros fertilizantes naturales incluyen cáscaras de plátano, cenizas, hojas secas y sales de Epsom.

Mejoras en el suelo tras enterrar huevos

Aproximadamente 10 días después de enterrar un huevo en tu jardín, notarás una mejora notable en la calidad del suelo. El proceso es sencillo: introduce un huevo crudo entero en el fondo de un hoyo de siembra o bajo el sustrato en una maceta. Esta técnica funciona tanto para plántulas recién colocadas como para plantas ya establecidas, ya que el huevo se descompone liberando nutrientes de forma gradual.

Usar cáscaras de huevo como alternativa

Insertar un huevo entero puede ser complicado en zonas con plantas ya crecidas por el riesgo de dañar raíces. Una opción más segura es emplear cáscaras de huevo trituradas, también ricas en calcio, nitrógeno y ácido fosfórico. Para prepararlas, guarda las cáscaras, hiérvelas durante cinco minutos y déjalas secar al sol. Luego, tritúralas hasta obtener un polvo fino y espárcelo sobre el suelo alrededor de tus plantas.

Este fertilizante sencillo y natural es útil no solo para flores y hortalizas, sino también para árboles frutales como los manzanos. Prueba esta técnica para enriquecer tu jardín de forma natural y observa la diferencia por ti mismo.