Eliminirá todas sus flores y plantas de plagas – nunca tan abundante

Elimina los insectos de tus flores y plantas de forma natural para un crecimiento exuberante

Existen métodos naturales para solucionar el problema de los parásitos en flores y plantas, evitando el uso de pesticidas.

Problemas comunes: pulgones y otros insectos en tus plantas

Para quienes disfrutan cuidar plantas de interior y tienen experiencia en jardinería, no es raro encontrarse con situaciones extrañas. Pequeños insectos, inofensivos para el ser humano pero dañinos para las plantas, suelen aparecer en hojas y tallos.

Estos insectos, llamados comúnmente pulgones, pueden ser un obstáculo serio para quienes dedican tiempo y pasión a cultivar su jardín en casa. Su presencia puede arruinar todo el esfuerzo invertido en crear un oasis interior hermoso.

Afortunadamente, las plagas en las plantas no son un problema imposible de solucionar. Existen diversos métodos y trucos para eliminar estos parásitos de manera sencilla y eficaz. A continuación, te ofrecemos una guía completa con todo lo que debes saber.

¿Qué son las plagas en las plantas?

Hay muchas especies de insectos que pueden amenazar la salud de las plantas. Los pulgones son uno de los más conocidos. Estos insectos hemípteros son pequeños, miden entre 1 y 3 milímetros, y tienen un cuerpo frágil. Pueden tener alas o no, y cuentan con piezas bucales adaptadas para perforar y extraer savia.

Los pulgones dañan las plantas porque se alimentan de la savia tanto de plantas cultivadas como silvestres, afectando especialmente a las habas y los manzanos.

Para quienes tienen rosales, la presencia de pulgones puede convertirse en un verdadero problema, ya que estos tienden a multiplicarse y a afectar otras plantas cercanas.

Detectar un ataque de pulgones es sencillo si se realiza una inspección visual rápida. Estos insectos se alimentan de la savia, lo que afecta la salud general y la apariencia del follaje, incluyendo su color y forma.

Una revisión superficial de los brotes y hojas a simple vista suele ser suficiente para identificarlos. Sin embargo, es importante señalar que su apariencia puede confundir, pues aunque comúnmente son marrones, amarillos o negros, algunos pulgones son verdes y se camuflan con las hojas a las que se adhieren.

Los riesgos de las plagas en el cultivo en casa

Además de los pulgones, existen otros enemigos a considerar. Las orugas representan un riesgo importante porque pueden devorar rápidamente plantas enteras o ramas. Comienzan mordisqueando pequeñas hojas y avanzan hacia otras partes de la planta y ejemplares vecinos.

Estas plagas prefieren hojas tiernas y dulces, como las de albahaca o lechuga. Además, suelen pasar desapercibidas por tener un color verde que se confunde con la planta huésped.

Las chinches, especialmente la chinche asiática, son una verdadera amenaza para las plantas. A pesar de su pequeño tamaño, pueden causar daños graves, sobre todo a frutales como duraznos, perales y manzanos.

La chinche asiática se diferencia de las chinches europeas no solo porque afecta hojas, sino también flores, verduras y frutos. Esta plaga produce necrosis al succionar la savia, lo que finalmente provoca el marchitamiento de la planta.

El daño que genera en las yemas puede causar la desecación de la planta, afectando negativamente la cosecha. Cabe destacar que esta especie ya está extendida en toda Europa.

Cochinillas, arañas rojas y moscas blancas: otros enemigos habituales

Las cochinillas son parásitos que proliferan bajo condiciones específicas, especialmente en climas cálidos y húmedos, y suelen desaparecer con la lluvia. La acumulación de estos insectos puede debilitar seriamente la estructura de la planta.

Las moscas blancas, también propias de regiones tropicales, prefieren un clima cálido y húmedo y, al igual que las cochinillas, causan daños notables.

Son un problema común en invernaderos y zonas cercanas a lagos, donde dañan plantas cítricas. Para jardines pequeños con plantas ornamentales como begonias, geranios u orquídeas, las moscas blancas pueden ser un grave inconveniente.

La presencia de moscas blancas suele detectarse por la formación de melazo, una sustancia azucarada que amarillea las hojas y provoca su caída.

Por su parte, las arañas rojas son minúsculos ácaros que no afectan a los humanos, pero causan daños severos a frutas y plantas ornamentales de las que se alimentan.

Es importante aclarar que no solo los insectos amenazan las plantas, también las enfermedades fúngicas pueden afectarlas gravemente.

Por ejemplo, el mildiu polvoriento, conocido como oídio, aparece como un polvo blanco que cubre las plantas, similar al talco. Habitualmente afecta a plantas de exterior y no tanto a las de interior.

El oídio es causado por esporas de un hongo específico que se propaga invisiblemente a simple vista y se disemina principalmente por el viento.

Por qué evitar el uso de pesticidas

Puede parecer lógico usar pesticidas sintéticos para eliminar plagas y prevenir su reproducción. Los agricultores utilizan estos productos para proteger sus cultivos de amenazas que comprometen su estabilidad económica, y su uso está regulado por ley.

Sin embargo, estos químicos tienen efectos negativos bien documentados en el medio ambiente y la salud humana. Contaminan el suelo y pueden filtrarse en las aguas subterráneas, creando un riesgo de largo plazo para los seres vivos.

Además, la presencia de residuos de pesticidas en alimentos agrícolas ha demostrado perjudicar la salud humana, lo que genera creciente preocupación.

Afortunadamente, existen alternativas naturales y seguras que pueden emplearse cómodamente en casa. En el próximo apartado detallamos algunas opciones efectivas.

Tratamientos naturales para eliminar plagas de las plantas

Uno de los remedios más populares es el aceite de neem, un extracto natural obtenido al prensar las semillas del árbol de neem. Su principal componente activo, la azadiractina, combate eficazmente pulgones y otras plagas sin perjudicar insectos polinizadores como las abejas, tan esenciales para la salud general de las plantas.

Otro recurso muy útil en el control de plagas es el Bacillus thuringiensis, disponible comercialmente y fácil de usar.