El truco para multiplicar la salvia sin gastar un euro
La salvia es una planta aromática de la familia de las Lamiáceas, rica en propiedades beneficiosas para la salud y perfecta para dar sabor a nuestras comidas.
Cultivarla con tus propias manos no es complicado: solo necesitas seguir algunos pasos y dedicarle amor y atención para disfrutar de esta aventura.
Cómo reproducir la salvia en maceta
Veamos los puntos clave para lograr este proyecto con éxito.
La planta puede nacer a partir de semillas, aunque su crecimiento es más lento. Para hacerlo, simplemente rellena una maceta con tierra, esparce varias semillas y cúbrelas con más tierra. Luego riega y listo. También puedes propagarla por esquejes, una técnica sencilla que solo requiere un trozo de salvia.
Para multiplicarla con esquejes, basta con plantar un tallo en la tierra en otoño o primavera; no es necesario usar hormonas de enraizamiento, aunque puedes aplicar un poco de miel en la base del tallo antes de enterrarlo para ayudar al proceso.
¿Qué necesitas para criar un esqueje de salvia?
Después de comprar una planta de salvia, lo primero es traerla a casa y trasplantarla inmediatamente. Usa una maceta amplia y profunda, de unos 30 a 40 centímetros, para permitir que las raíces crezcan bien.
Coloca la planta en un lugar protegido del viento pero con mucha luz solar directa. Evita regarla en exceso. Aunque es una planta resistente, es recomendable renovarla cada 3 o 4 años, fertilizarla en otoño y podarla solo si se vuelve demasiado grande.
¿Es posible cultivar salvia para toda la familia?
Durante el primer año, el crecimiento es lento, pero ya podrás cosechar las primeras hojas para condimentar tus platos. En la siguiente primavera, la planta crecerá más rápido y podrá cubrir sin problemas el consumo familiar.
Cómo cosechar y conservar la salvia
La salvia es una planta perenne que puedes recolectar durante todo el año. Para conservar las hojas, envuélvelas en papel absorbente y guárdalas dentro de una bolsa de plástico en el refrigerador.
Si las hojas están ligeramente humedecidas con aceite de oliva, pueden durar hasta 3 semanas en la nevera; de lo contrario, es mejor usarlas en menos de una semana.
Cuidados importantes para la salvia
En especial durante el primer año, protege la planta del frío y las heladas cubriendo la base con paja, cortezas o trozos de madera, o llevándola al interior.
Para evitar plagas o enfermedades, puedes preparar fungicidas naturales mezclando bicarbonato de sodio con agua.
Suelo y clima ideales para la salvia
La salvia necesita luz solar directa y prefiere climas templados. Si la plantas en el huerto, evita zonas de sombra. En casa, procura no ubicarla en el lado norte, sino en balcones o ventanas con buena iluminación.
Es resistente a la sequía y soporta el frío, siempre que no sea prolongado. Prefiere suelos calcáreos, aunque se adapta a casi cualquier tipo, excepto los arcillosos y aquellos con exceso de humedad.
Ahora que conoces todos los secretos de la salvia, solo queda que te animes a cultivarla. ¡Mucho éxito en tu jardín!
