El método secreto para ahorrar mucho dinero: quizás ya lo sabías antes

Método casero para ahorrar dinero reciclando en casa

Crea un ventilador económico reciclando objetos domésticos

¿Sabías que puedes ahorrar mucho dinero reutilizando objetos que ya tienes en casa? Al darles una segunda vida, evitas comprar artículos nuevos que no siempre son necesarios ni económicos. Hoy te enseñamos cómo fabricar un ventilador casero, con materiales que posiblemente tengas a mano.

Paso a paso para construir tu ventilador

Primero, consigue un envase de plástico. En la parte superior, coloca una cinta adhesiva negra que luego retirarás: servirá como guía para hacer un corte preciso. Usa una herramienta afilada, como un rompecabezas o sierra de mano, para cortar siguiendo la guía.

Una vez cortado, quita el tape y comienza a preparar la base del ventilador. Probablemente necesitarás comprar el motor del ventilador, que suele costar alrededor de 20 euros, siendo la única pieza que tendrás que adquirir. Colócalo y marca un círculo donde irá montado.

Haz cuatro orificios en los extremos del círculo para poder fijar el motor después. Una vez hechos, instala el motor dentro del recipiente y sujétalo con cuatro tornillos. Para el ventilador, necesitarás también dos redes y fibras de coco. Colócalas entre las redes y sujeta todo con bridas o abrazaderas.

Montaje y conexiones

Realiza otro agujero en forma de círculo, opuesto al motor, para insertar la estructura creada con las redes. Fíjala con tornillos y coloca un tubo a lo largo de esta estructura. Luego, conecta un extremo del tubo al motor.

El siguiente paso es la conexión eléctrica: necesitarás un interruptor y una toma para conectar el ventilador a la electricidad. Si no tienes experiencia en electricidad, pide ayuda a alguien experto. Finalmente, coloca la tapa que cortaste inicialmente para cerrar el ventilador. Conecta y pruébalo.

Otras ideas para ahorrar reciclando en verano

Además del ventilador, existen otras opciones de reciclaje útiles para combatir el calor. Por ejemplo, puedes crear un pequeño toldo desmontable que impida que el sol entre en casa.

Para esto, aprovecha tubos viejos para hacer la estructura. La base se puede fijar a la pared con tornillos, y el diseño permite desmontarlo cuando no lo necesites.

Después, para el revestimiento, también utiliza tubos abiertos, creando una especie de “tejas” falsas que se unen con tornillos entre sí. Al ser desmontable, podrás retirarlo fácilmente durante el invierno.