El método para no arrugar las sábanas con esquinas y tenerlas siempre perfectas

El método para mantener las sábanas ajustables siempre perfectas y sin arrugas

Te presentamos la solución definitiva para que tus sábanas con esquinas nunca más se arruguen ni pierdan forma. Con estos consejos, lograrás conservarlas como nuevas desde el primer día.

Cómo evitar que las sábanas ajustables se encojan

Las sábanas ajustables suelen ser un desafío para el mantenimiento del hogar. Incluso las nuevas pueden encoger tras el primer lavado si no se cuidan adecuadamente, y parece casi imposible recuperarlas.

Un secreto poco conocido es usar un suavizante natural para evitar que se encojan.

Para prepararlo, mezcla ácido cítrico con agua y añade unas gotas del aceite esencial de tu fragancia favorita. Después del lavado habitual, sumerge las sábanas en esta mezcla y enjuágalas.

Además, para el lavado, es esencial seleccionar ciclos delicados y seguir siempre las instrucciones de cuidado de la tela.

Consejos para el lavado y secado de sábanas

En cuanto a la temperatura, lo ideal es usar la más baja posible y lavar únicamente las sábanas. Por ejemplo, si son de seda, elige el programa térmico más suave.

Otro consejo clave es no abusar del centrifugado para evitar que las sábanas se encojan aún más.

Pero el cuidado no termina aquí: la fase de secado es crucial y no tan sencilla, ya que previene el encogimiento de estas piezas tan importantes en el dormitorio.

La solución definitiva para secar sábanas ajustables

Para evitar que tus sábanas se encojan, te recomendamos escurrirlas bien al finalizar el lavado para eliminar la mayor parte del agua. De este modo, suplirás la ausencia de una centrifugadora fuerte.

Cómo secar las sábanas en la lavadora

No las expongas a secar cuando haga mucho calor. Elige días soleados y con brisa para secarlas al aire libre. Vigila constantemente su estado de secado y recógelas tan pronto estén completamente secas.

También es fundamental asegurarse de que la sábana se ajuste bien al colchón. Si las sábanas son demasiado finas, puedes agregar un poco de lavanda para protegerlas.

Por tratarse de un proceso sencillo, se puede realizar incluso en el lavabo del baño: llena la bañera, coloca las sábanas para lavarlas, escúrrelas bien y después extiéndelas a secar.

En general, sigue siempre al pie de la letra las indicaciones de lavado y limpieza que acompañan a tus sábanas para prolongar su vida útil.