El método de la abuela para no sufrir el calor abrasador del verano: siempre funciona

El truco de la abuela para no sufrir el calor abrasador del verano: siempre funciona

¿Sabías que existe un sencillo truco de la abuela que te ayuda a no sentir el calor intenso? Te contamos en qué consiste.

Agua en las muñecas

Cuando llega el verano, buscamos de mil maneras refrescarnos y sentirnos más cómodos, sobre todo cuando el aire está tan caliente que parece que no se puede respirar.

Además de los métodos habituales como el aire acondicionado o los ventiladores, hay algunos consejos que realmente pueden ayudar en esos días calurosos y húmedos. Aquí te dejamos varias ideas para mantener la frescura cuando el termómetro sube demasiado.

Consejos para refrescarse en un día caluroso

  • Bebe mucha agua: hidrátate con frecuencia y mantén tu cuerpo fresco.
  • Usa ventiladores o aire acondicionado si tienes la posibilidad.
  • Toma una ducha fría o un baño fresco para bajar la temperatura corporal.
  • Vístete con ropa ligera y transpirable para facilitar la ventilación del cuerpo.
  • Evita alimentos y bebidas calientes; opta por ensaladas, frutas frescas y zumos fríos.
  • Aplica un paño húmedo sobre la frente o el cuello para sentir un alivio inmediato.
  • Utiliza sprays refrescantes para cara y cuerpo para un efecto rápido.
  • Pasa tiempo en lugares frescos, como centros comerciales, bibliotecas o cines.
  • Haz pausas frecuentes si trabajas o haces deporte al aire libre para descansar y refrescarte.
  • Evita la exposición directa al sol; busca sombra o protégente con sombrero o paraguas.

Hidratación: clave para no sufrir el calor

En días de mucho calor es esencial mantener una buena hidratación para evitar deshidratación o golpes de calor. Aquí tienes algunos consejos para lograrlo.

  • Bebe agua fresca cada vez que tengas sed. Lo ideal son 8-10 vasos diarios, o más si hace mucho calor o realizas actividad física intensa.
  • Evita bebidas alcohólicas y con cafeína, que pueden aumentar la deshidratación.
  • Si sudas mucho, pierdes minerales importantes como sodio, potasio y magnesio; las bebidas isotónicas o soluciones caseras con agua, sal y azúcar pueden ayudar a reponerlos.
  • Consume alimentos con alto contenido de agua, como sandía, pepino, melón o cítricos.
  • Modera la ingesta de comidas muy saladas, que provocan más sed y deshidratación.
  • Lleva siempre una botella de agua contigo para hidratarte en cualquier momento.
  • Beber bebidas calientes puede parecer contradictorio, pero ayuda a activar la sudoración, que refresca el cuerpo al evaporarse.
  • Observa el color de tu orina: un color claro indica buena hidratación, mientras que un tono oscuro es señal de que debes beber más.

Recuerda que mantenerse bien hidratado es fundamental cuando las temperaturas suben.

Los tejidos más adecuados para soportar el calor

Elegir bien la ropa es vital para no pasar calor. Los tejidos ligeros y transpirables facilitan la circulación del aire y favorecen la evaporación del sudor, manteniéndote fresco. Estos son los materiales recomendados:

  • Algodón: natural, fresco y muy transpirable. Absorbe bien la humedad manteniendo la piel seca.
  • Lino: ligero y fresco, permite que la humedad se evapore rápidamente, dejando una sensación agradable.
  • Seda: un tejido natural y lujoso que se siente fresco al contacto con la piel. Ideal para prendas elegantes y ligeras.
  • Lycra o elastano: elástico, se adapta al cuerpo y permite una buena transpiración, común en ropa deportiva.
  • Tejidos mixtos: combinan fibras naturales con sintéticas para lograr ropa ligera, transpirable y de secado rápido.
  • Tejidos técnicos tipo Dry-Fit: usados en ropa deportiva, facilitan la evaporación rápida del sudor y mantienen el cuerpo seco.

Evita tejidos sintéticos densos como el poliéster o acrílico, que almacenan el calor y aumentan la sudoración.

En general, opta por materiales que sean ligeros, cómodos y que faciliten mantener una temperatura corporal fresca.

Consejos para dormir mejor en verano

  • Ventila bien: abre ventanas y puertas para que entre aire fresco. Usa ventiladores para mantener una corriente constante.
  • Elige ropa de cama adecuada: sábanas, mantas y fundas de algodón o lino, que son transpirables y evitan almacenar calor.
  • Toma una ducha fría antes de acostarte: ayuda a bajar la temperatura corporal.
  • Utiliza ventilador o aire acondicionado para enfriar el cuarto antes de dormir. Si no tienes aire acondicionado, coloca un recipiente con agua fría delante del ventilador para refrescar el aire.
  • Evita aparatos que generen calor, como el portátil o secadores, durante la noche.
  • Aprovecha la ventilación nocturna: deja las ventanas abiertas si te resulta seguro para dejar entrar aire fresco y crear corrientes.

Ropa ligera para las noches de mucho calor

  • Opta por pijamas o camisas de algodón que permitan la transpiración y te mantengan cómodo.
  • Mantén el dormitorio fresco y agradable: reduce la iluminación y evita aparatos electrónicos que generen calor, cierra cortinas o persianas durante el día y cuelga toallas húmedas en las ventanas para enfriar el aire que entra.
  • Toma agua fresca durante la noche para estar hidratado.
  • Usa geles refrescantes o sprays de agua termal sobre tobillos, muñecas y cuello para bajar la temperatura corporal.

Teniendo en cuenta que cada persona es diferente, prueba estas estrategias y ajusta las que mejor te funcionen para dormir bien en las noches calurosas.