Puede que no sepa que una lata puede abrirse fácilmente sin necesidad de utilizar un abrelatas. Por supuesto, unos alicates multiusos o una navaja suiza pueden salvarte en esta situación, pero no todo el mundo tiene acceso a estos artículos. Para abrir una lata, puedes ayudarte de una cuchara pequeña y un poco de grasa de codo. A continuación te explicamos cómo hacerlo.
¿No tienes abrelatas? ¡Aquí tienes el mejor truco!
¿Te has olvidado de llevar un abrelatas o una navaja suiza a tu próximo picnic, aunque tengas unas cuantas latas que abrir? Que no cunda el pánico. No es el fin del mundo. Con una cucharilla, puedes abrir esas latas en unos pocos pasos. No es fácil, ¡pero necesitarás un poco de fuerza para hacerlo!
Los pasos a seguir
Para abrir una lata sólo con una cucharilla, empieza agarrando la cuchara justo por encima de la lata y colócala en uno de los bordes como si estuvieras utilizando un abrelatas. Utiliza la cabeza de la cuchara para moverla hacia delante y hacia atrás en el punto que hayas elegido para abrir la lata, mientras ejerces una enorme presión.
Esta presión debilitará el metal y permitirá perforarlo. Esa ha sido la parte más difícil y el resto puede hacerse en unos minutos.
Ahora que el metal está empezando a desgarrarse, intenta meter la parte superior de la cabeza de la cuchara dentro del agujero y empuja de una sola vez para desgarrar aún más el metal que compone la tapa de la lata. A continuación, rodea la tapa con los mismos movimientos. Cuando hayas vuelto al punto de partida, ¡ya puedes quitar la tapa!
Pero ten cuidado al quitarla. Los bordes pueden ser afilados y cortarte las manos. La mejor solución es llevar guantes durante toda la operación para evitar cualquier accidente.
Gracias a una pequeña cuchara, ahora puedes abrir todas tus latas con facilidad, incluso sin un abrelatas. Sigue estos pasos y verás que, incluso sin un abrelatas o una navaja suiza, la vida no es tan difícil y ¡puedes salirte con la tuya!
