El bicarbonato de sodio: el mejor aliado del jardinero – descubre 17 usos inteligentes para el jardín
¿Sabías que el bicarbonato de sodio es un recurso muy útil para tus plantas? Aquí te compartimos 17 consejos prácticos para aprovecharlo al máximo en tu jardín.
El bicarbonato de sodio es un producto común en la cocina, la cosmética y la limpieza del hogar. Pero su utilidad va mucho más allá: su uso en el jardín puede resolver numerosos problemas de forma natural y efectiva.
Es 100 % ecológico, biodegradable y no tóxico, lo que lo convierte en una alternativa segura frente a pesticidas, fertilizantes y otros productos químicos habituales en el cuidado de las plantas. Puede aplicarse durante todo el año y en cualquier zona del jardín.
Usos del bicarbonato de sodio en el jardín
- Limpiador para plantas de interior: Limpia el follaje con regularidad para eliminar polvo y grasa, favoreciendo la fotosíntesis. Usa un paño suave y sin pelusas humedecido con agua y una pizca de bicarbonato.
- Limpiador para muebles de jardín: Mezcla media taza de bicarbonato con una cucharada de jabón líquido en un galón de agua tibia. Limpia tus muebles con una esponja y aclara con agua.
- Estimula el crecimiento de plantas: Combina una cucharadita de bicarbonato, media cucharadita de amoníaco transparente y una cucharadita de sal de Epsom en un galón de agua. Usa esta mezcla para revitalizar plantas lentas o con aspecto apagado.
- Desodorizante para compost: Añade un poco de bicarbonato para controlar olores y evitar que el compost se vuelva demasiado ácido.
- Limpiador de bebederos y macetas: Espolvorea bicarbonato y limpia con un paño o esponja húmeda para mantener estos utensilios limpios y seguros.
- Repelente de babosas: Simplemente espolvorea bicarbonato sobre las babosas para mantenerlas alejadas de tus plantas.
- Favorece la floración: Disuelve una cucharada de bicarbonato en dos litros de agua y riega tus plantas florales para mejorar la floración.
- Tomates más dulces: Espolvorea bicarbonato alrededor de la base de tus tomates para reducir la acidez del suelo y lograr tomates con mejor sabor.
- Ajusta el pH del suelo: Si el suelo es muy ácido, espolvorea bicarbonato, mezcla, riega y prueba el pH después de unos días para equilibrarlo.
- Control de gusanos del repollo: Mezcla partes iguales de harina y bicarbonato y espárcelo sobre las plantas para eliminar estos gusanos.
- Prueba rápida de acidez del suelo: Espolvorea bicarbonato sobre tierra húmeda; si burbujea, el suelo es ácido.
- Pesticida natural: Mezcla bicarbonato con aceite de oliva o de mostaza y agua, y rocía sobre las plantas para ahuyentar plagas como pulgones y ácaros.
- Prevención de hongos: Pulveriza una mezcla de bicarbonato, jabón líquido y agua para evitar moho y enfermedades fúngicas.
- Desherbante ecológico: Utiliza bicarbonato para eliminar hierbas no deseadas en senderos y parterres; es efectivo, biodegradable y seguro.
- Limpiador de caminos: Limpia las sendas con una solución de bicarbonato y agua caliente para eliminar suciedad.
- Mantén flores cortadas frescas: Añade una cucharadita de bicarbonato al agua de las flores para prolongar su frescura.
- Limpiador para manos: Lava tus manos tras la jardinería frotándolas con bicarbonato y aclarando con agua, para eliminar suciedad y olores.
Precauciones al usar bicarbonato en el jardín
- Evita aplicarlo directamente sobre tallos y botones florales para no dañarlos.
- Prueba siempre las mezclas caseras en una pequeña zona antes de extenderlas.
- Respeta las dosis recomendadas para proteger tus plantas de posibles daños.
