El almidón de maíz y el jabón, si los combinas, resulta algo inesperado: increíble

Fécule de maíz y jabón: la combinación inesperada que transforma la limpieza en casa

¿Sabías que al mezclar fécula de maíz con jabón puedes crear un producto de limpieza casero que supera a los detergentes convencionales? Te contamos cómo aprovechar estos dos ingredientes y qué áreas del hogar puedes limpiar con ellos.

Fécula de maíz y jabón: una alianza para limpiar y pulir

En tiempos en que los precios de los productos de limpieza no dejan de subir, elaborar tu propio detergente casero es una excelente solución. Además de ser más económico, utilizas ingredientes naturales y suaves que cuidan tu piel y respetan el medio ambiente.

La fécula de maíz es ideal para limpiar y pulir superficies, mientras que el jabón actúa como un eficaz desengrasante. La combinación de ambos resulta en un detergente sorprendentemente efectivo. Veamos qué necesitas para prepararlo.

Ingredientes necesarios para preparar el detergente casero

  • Un trozo de jabón en pastilla
  • 5 cucharadas soperas de fécula de maíz
  • 2 litros de agua
  • 3 cucharadas de azúcar
  • Alcohol desnaturalizado
  • Un molde para cubitos de hielo

Todos estos ingredientes son fáciles de conseguir y probablemente ya tengas algunos en casa. Son económicos y se encuentran en supermercados sin dificultad.

Cómo preparar cubitos de detergente para la cocina

  • Ralla el jabón en trozos pequeños.
  • Hierve un litro de agua en una cacerola.
  • Agrega el jabón rallado y remueve cuidadosamente con una cuchara de madera.
  • Cuando empiece a formarse espuma, añade las 3 cucharadas de azúcar.

Mantén el fuego medio y mezcla durante unos 30 minutos, mientras se forma más espuma y la mezcla toma un color blanco amarillento.

Mientras tanto, en un recipiente de plástico vierte 1 litro de agua fría y disuelve bien las 5 cucharadas de fécula de maíz. Una vez disuelta, incorpora esta mezcla a la cacerola con el jabón y el azúcar, todavía al fuego.

Sigue removiendo hasta que la mezcla se vea más blanca. Si la espuma es excesiva, añade un poco de alcohol desnaturalizado para ayudar a disolverla.

Formación y conservación de los cubitos de detergente

Retira la mezcla del fuego y viértela inmediatamente en el molde para cubitos, nivelando bien la superficie con una cuchara para que queden completos. Si sobra mezcla, échala en un recipiente pequeño y deja que se solidifique por completo.

Deja el molde y el recipiente a temperatura ambiente hasta que la mezcla se endurezca, lo que suele tardar varias horas. Después, desmolda los cubitos y guárdalos en un recipiente plástico para usarlos cuando necesites.

La mezcla sobrante, ya sólida, puede cortarse en rebanadas y utilizarse para limpiar placas de cocina y otros utensilios. Pasa el trozo por la esponja y frota para dejar las superficies relucientes.

Este detergente casero no solo es económico, sino también ecológico y delicado con la piel, dejando un aroma agradable tras su uso. No esperes más para probar esta fantástica solución en tu hogar.